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'CIERTO QUE MIENTO' Y EL DRAMA DEL AMOR

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'Cierto que miento' y el drama del amor.

La novela de Sergio Bero profundiza en los dramas que nos creamos, las historias que relatamos y las mentiras que nos contamos por sobrevivir al amor. 'Cierto que miento' es el título de la primera novela del psicólogo Sergio Bero, publicada por Ediciones Hidroavión. Tras la publicación de su primer libro de relatos 'La calma luchada', el escritor se adentra en el drama novelesco entre una pareja, Eric y Dave, que se encuentran en un choque entre mariposas, traiciones y mentiras que tantas veces supone mantener en pie una relación. Los dos protagonistas del romance, que se conocen vía redes sociales, nos harán sufrir y disfrutar a partes iguales. Dave viviendo en Madrid y Eric en Calpe, nos muestran el costumbrismo madrileño recorriendo diversos barrios de la capital, estableciéndose así la ciudad como un personaje más. No podía ser menos Calpe, ya que Dave se acerca un finde para compartir con Eric el disfrute de lugares y locales de la ciudad alicantina. Como en una montaña rusa de sentimientos, la historia avanza entre quimeras y palabras sinceras, bailando al mismo ritmo hasta resultar casi imposibles de diferenciar. Pero claro, ¿quién no ha dicho alguna vez una mentirijilla piadosa o se ha montado su propia película en la cabeza? Toda mentira tiene su verdad y toda verdad su mentira, pero con 'Cierto que miento' las mentiras y las verdades nos saben a gloria. Sergio Bero (Bilbao, 1976) está especializado en diversidad y género. Afincado en Madrid, basa su práctica profesional en la psicoterapia analítica funcional y en el trabajo con las fortalezas y valores personales. La docencia y la investigación en relaciones inter e intrapersonales, así como en ansiedad y Mindfulness, son el foco de desarrollo en el que se centra actualmente inmerso. En 'Cierto que miento' continúa abordando temas como la aceptación y la gestión emocional o la falta de ambas. 'Cierto que miento' está disponible en librerías, plataformas digitales y en la web de Ediciones Hidroavión. redacción
Fuente: Ediciones Hidroavión, Amazon y Sergio Bero

EL PUENTE DEL MASCARAT

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El puente del Mascarat fue una de las principales obras de ingeniería emprendidas a finales del siglo XIX. La dificultad de su construcción estribaba en la altura que esta obra debería tener para atravesar el Barranco Salado que desde las estribaciones de la sierra de Bernia desagua en el mar cerca de Toix. Este puente tenía que ser la solución para terminar con las múltiples dificultades con las que se habían encontrado los viajeros que transitaban por estas tierras de la Marina y que se veían obligados a pasar por el llamado Collado de Calpe; senda intransitable, camino escabroso de herradura que durante siglos fue el único paso que permitía atravesar este collado.

Construcción de un puente

Ya en 1855 se habían abierto algunos tramos del camino carretero en sus puntos más fáciles. Pero, quedaba lo más difícil, atravesar el Mascarat. La ingente tarea empieza por la construcción de los tres túneles que deberían- junto con el puente- permitir el paso de carruajes que hasta esos momentos se realizaba a lomos de mulas en su mayoría y por el camino del Collado. A finales de 1868 y durante 1869 se terminan de horadar los túneles con lo cual solamente falta el puente.

Ver..http://historiadecalp.net/mascarat.htm

Para este fin se construyó un camino de acceso a la base de la obra, de donde arrancarían los sillares de esta magna construcción. Este camino discurría por el fondo del lecho del barranco desde el antiguo camino de Altea y servia para el acarreo de los sillares, agua, arena y demás materiales para la construcción del puente.

El Octubre de 1876 la prensa se hace eco de la lentitud con la que el contratista Juan Thous está llevando a cabo el tramo del Mascarat -en esas fechas ya estaban terminados los tramos desde el Mascarat al río de Altea y desde el túnel hasta la Venta del Cañero- a pesar de que las obras se habían iniciado ocho años antes. Se daba la circunstancia de que habían puentes terminados, pero, sin conexión con los caminos, con lo cual no se podían utilizar, ni unos, ni otros. Algunos periódicos acusan a Thous de cacique del moderantismo, señor de horca y cuchillo, que con su actitud lo único que pretendía era aumentar la miseria para dar a conocer su poderío.

El Puente del Mascarat

El periódico EL Graduador en su edición del Domingo 15 de Octubre de 1876, entre otras consideraciones, expone; El puente del Mascarat, ó sea el que ha de unir los dos túneles que hay construidos en el Collado de Calpe, a de tener una elevación de 60 metros, siendo una de las obras más importantes de dicha carretera. Este puente a de servir de lazo de unión entre los pueblos de aquende y allende del barranco del Mascarat.

Hace cinco años se empezaron las obras de ese puente. Hoy solo hay asentada una hilada de sillería del zócalo, por cada año que ha pasado, ó sean dos y medio metros de altura. Si esa construcción sigue de la misma manera, se necesitan 120 años para terminar esta obra tan importante y que es la que más falta hace concluir. ¡Dichosos aquellos que lleguen á pasar por ese puente!.

El Puente del Mascarat

Para situarnos en la época que describimos, nada mejor que leer parte de una carta dirigida al director y que publica el diario El Constitucional del 1º de Octubre de 1876 y que dice así; Si quiere pasar usted un rato delicioso véngase, aunque no sea más que por pasar el tan famoso Collado de Calpe, eterno purgatorio de los desgraciados habitantes de esta rica comarca. Pero aconséjole que antes de emprender el viaje deje sus cosas arregladas y designe sucesor en la dirección del periódico, pues corre V: peligro de no volver á ver sus pátrios lares.

En Junio de 1877 un gran temporal de lluvia arrastra todos los materiales que estaban acopiados en la base del puente. Ver....http://historiadecalp.net/temporal.htm

La lentitud y la demora en la construcción del puente obliga a la Diputación alicantina a tomar la determinación de habilitar el camino del Collado para que pudiesen transitar por el los carruajes y conectar con los tramos ya terminados de la carretera. Así se inician los trabajos en Marzo de 1880. Ver..http://historiadecalp.net/collado.htm

Otras crónicas periodísticas hablan de la dificultad de viajar en carruaje por estos caminos en coche en los que las ventanillas estaban bloqueadas o los cristales rotos. En otras se habla de que los viajeros eran obligados bajar a pie todo el recorrido del Collado.

El Puente del Mascarat

El día 7 de Mayo de 1885 en otro periódico se publica: Dentro de pocos días, tal vez á fines del presente mes, se abrirá á la vía pública esta obra monumental que tantos materiales, ha invertido y tantísimos gastos ha ocasionado, situado en el término municipal de Altea, en la carretera de Alicante a Silla.

No es posible formarse idea de la importancia de este puente si antes no se practica una escrupulosa visita á aquellos gigantescos promontorios de piedra que lo dominan y cuya elevación mide cientos de metros.

Al contemplar aquellas inmensas moles de granito rodeadas de la inmensidad del silencio, residencia habitual de las aves carnívoras, parece increíble que la mano del hombre haya realizado obra de tal magnitud.

Asombra solo el pensar la lucha que habrá sostenido el contratista para adquirir a costa de los mayores sacrificios, entendidos artífices que con peligro constante de su vida, tuvieron que dar forma al proyecto trazado por los ingenieros para unir un pedazo de tierra á tan considerable altura.

Para que el lector pueda formarse idea de lo prodigioso de esta obra verdaderamente gigantesca, baste decir que el puente en cuestión, mide diez metros mas que la célebre torre del Micalet de Valencia.

Visto el suelo desde aquella tremenda altura, los objetos más voluminosos aparecen á la vista natural, como pequeños fragmentos fáciles de arrebatar al menos soplo de la brisa.

Tunel del Mascarat

Para colocar los enormes sillares de peso y volumen considerables, han tenido que construir ex profeso cuerdas de 900 metros de longitud, por 5 centímetros de espesor.

Sentimos que la índole de nuestro periódico no nos permita estendernos (sic) como quisiéramos para adquirir los datos necesarios y practicar un trabajo estadístico del coste, materiales empleados, número de operarios invertidos y cuanto fuera preciso señalar para que el lector formase juicio de la importancia de esta obra, pero para ellos no bastarían las columnas de nuestra publicación.

No terminaremos estas líneas, sin dar nuestros sinceros y entusiastas plácemes á los señores. D. Enrique Guillem. Ingenierio Director de la obra, y D. Joaquín Thous, contratista, ambos hijos de esta provincia.

El uno con sus profundos estudios y sabia experiencia, y el otro con su actividad prodigiosa y arriesgadas operaciones hechas á la vista de los operarios para dar ejemplo de valor, han realizado esta obra magna que ha de llamar de cuantos circulen por aquel sitio, por su gallarda estructura, sólida construcción y magnifico aspecto.

La revista Ilustración Hispano Americana en su número del 30 de Enero de 1892 nos cuenta: Hasta 1884, los viajeros que tenían que atravesar este sitio, transportados por las diligencias de Alicante a Gandia, contemplaban estremecidos el pavoroso abismo, al cual descendía el pesado vehículo por un estrecho camino en zig zag, que parecía más propio para el transito de hatos de cabras que para el de carruajes tirados por ocho caballos. Gracias a la pericia de los mayorales, ordinariamente se salvaba el mal paso sin percances que lamentar, subiendo a la parte opuesta del famoso barranco por otro camino de no mejores condiciones que el de descenso. Y lo más sensible del caso era, que al llegar al fondo del desfiladero, el conductor de la diligencia llamaba la atención de los que la ocupaban sobre dos enormes estribos de robusta sillería que indicaban el emplazamiento de un puente colosal, y luego, alzando el brazo, indicaba allá arriba, en medio del plano vertical de las rocas que al parecer limitan el barranco, una, al parecer, boca de mina, a la que correspondía otra enteramente igual en el plano frontero. Aquellas eran las pavorosas entradas de dos túneles, que sólo aguardaban que el puente se elevara hasta ellos para suprimir la solución de continuidad, permitiendo a la nueva carretera atravesar sin obstáculo el Collado del Mascarat. Veinte años ha durado la construcción de esta obra, una de las más notables llevadas a cabo por los ingenieros españoles: y desde 1885, el viandante, después de atravesar el túnel, se asoma estremecido por la contemplación del abismo a la baranda del puente, cuya clave se eleva 59 metros sobre el fondo pedregoso del barranco.

Veamos parte de otra crónica que publica el Liberal de 14 de Junio de 1887 y en que se nos expone que el puente fue arrebatado por una riada el año anterior.

Aprovechando la diligencia de la noche salí para Denia: la luna alumbraba el trayecto presentando en el mar ancho camino de oro y embelleciéndolo todo, lo mismo a los sonrientes valles que a los escarpados promontorios; pequeños islotes que semejaban ninfas entre las movientes aguas...El coche tuvo que desviarse de la carretera un poco más hacia acá de los túneles recientemente construidos, a causa de hallarse aún sin levantar el puente, por cierto pequeño, que hace más de un año fue arrebatado por las corrientes de las aguas; se ignora cuando se llevará a cabo tan necesaria obra; tal vez cuando alguna desgracia venga a hacer más patente su necesidad...”

Es extraño que el texto de la revista Ilustración no haga referencia a que el puente se derrumbó en 1886, teniendo en cuenta que el artículo se escribe en Enero de 1892, con lo cual no sabemos a día de hoy, realmente en que fecha se terminó el puente, ya que no hemos encontrado noticias sobre este extremo.

Andrés Ortolá Tomás

Fuente: Historia de Calp: El Puente del Mascarat

EN BUSCA DE LOS SECRETOS DE LA POBLA D'IFAC

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Enclave arqueológico de la Pobla d'Ifac.

El MARQ organizan entre los alumnos del municipio un programa formativo para conocer el patrimonio del enclave arqueológico

Conocer más de cerca un pedazo de la historia de Calp. Esa es la oportunidad que tienen cerca de 800 alumnos de los centros educativos del municipio con el programa formativo online sobre la Pobla d'Ifac que ha puesto en marcha el Museo Arqueológico de la Diputación de Alicante (MARQ).

Se trata de un proyecto que empezó ayer y que se desarrollará hasta el próximo 21 de mayo. Unas sesiones online que permitirán a los alumnos que cursan desde Educación Infantil hasta sexto de Educación Primaria conocer tanto el patrimonio arqueológico como la historia de la Pobla a través de los vestigios investigados en este yacimiento.

 

Este proyecto ha sido posible gracias al proceso de digitalización de los recursos didácticos del MARQ, que ha llevado a cabo la Fundación MARQ y el área de Cultura de la Diputación de Alicante.

El programa formativo incluye una guía didáctica en castellano y valenciano, junto a actividades que maestros y alumnos podrán consultar y descargar desde la web para trabajar sus contenidos en el aula. Estos recursos también pueden descargarse en formato de lectura fácil, para aquellos estudiantes con dificultades de comprensión. Además, se pondrá en marcha un juego interactivo trivial de preguntas para consolidar los conocimientos adquiridos, un vídeo de presentación dirigido a los menores con una presentación realizada por el comisario de la muestra, el arqueólogo del MARQ, José Luis Menéndez, y un audiovisual de la exposición con dibujos animados con toda la información sobre el grafito, su hallazgo, su importancia como documento histórico y su contribución para documentar la historia de Ifac.

Se ha programado también un taller didáctico en streaming, 'Caballeros y Graffiti', para reproducir el dibujo con la imagen del caballero aparecido en la Domus Lau­ria de Calp. Servirá para proponer un viaje en el tiempo a la ciudad medieval origen del municipio. Además, los escolares podrán participar en el juego 'La Caja Misteriosa' en el que deberán resolver una serie de enigmas para obtener un código secreto que logrará abrir el candado de dicha Caja.

La iniciativa formativa sobre el yacimiento de la Pobla nace de la colaboración entre la Fundación MARQ y el Ayuntamiento de Calp tras la inauguración en el MARQ el pasado 8 de octubre de la exposición 'El Caballero de Ifac. El ocaso de la ciudad medieval'. El Consistorio calpino es miembro del Patronato de la Fundación CV-MARQ y realiza anualmente una aportación de 12.000 euros.

Fuente: Las Provincias

LA MURALLA ROJA: EL EDIFICIO ALICANTINO QUE TRIUNFA EN INSTAGRAM

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Está en Calpe y se ha convertido en un improvisado estudio de fotografía. Es imposible reservar cualquiera de las viviendas del complejo hasta mediados de noviembre

La Muralla Roja de Calpe se ha convertido en un improvisado estudio de fotografía, es imposible hacer una reserva en ninguna de las viviendas hasta mediados de noviembre

Este verano la peregrinación de turistas a la costa de la localidad alicantina de Calpe no llegó llamada por los destellos del sol, sino por los del flashes de los teléfonos móviles. Interioristas, influencers, fotógrafos, publicistas y creadores convirtieron al pueblo en su Parnaso.

Hasta bien entrado el mes de noviembre resulta imposible hospedarse en los apartamentos de la Muralla Roja, un complejo con capacidad para 50 viviendas concebido por el prestigioso arquitecto Ricardo Bofill. El edificio soprende a los visitantes desde 1973, fue declarado Bien de Interés Cultural junto a su construcción anexa, Xanadú.

«Fue una verdadera experiencia de diseño. Cuando estás allí comprendes como la arquitectura puede influir en el paisaje de una forma definitiva e imprimir carácter a una zona», cuenta Patricia Bustos, interiorista de reconocido prestigio.

A la derecha, la Muralla Roja; a la izquierda, Xanadú - Instagram

A la derecha, la Muralla Roja; a la izquierda, Xanadú - Instagram

El intenso tono carmesí de su fachada rompe el equilibrio cromático de la costa pero es su interior, perfilado en arbitrarios vértices de tonos pastel, lo que ha convertido la urbanización en un improvisado estudio de fotografía.

Los alrededores del complejo son una concurrida procesión de sombreros, tacones, smartphones y posturas imposibles. Los hastiados vecinos, cansados de esquivar los disparos de las cámara de fotos, cuelgan carteles en los alrededores de la propiedad para recordar a los «instagrammers» que su casa es una propiedad privada. Incómodos por la afluencia de curiosos, amenazan con denunciar al próximo que se cuele a sacar una foto.

Una «instagrammer» posa en una de las torres del edificio - Instagram

Una «instagrammer» posa en una de las torres del edificio - Instagram

Una oda al Mediterráneo

Las líneas de la Muralla Roja nada tienen que ver con el voraz urbanismo que fagocitó la costa levantina. El edificio, custodiado por el mar, es una ilusión postmoderna con fuertes raíces mediterráneas. La composición del espacio se basa en la cruz griega, y en su laberíntico interior se confunde una organizada secuencia cruces.

La azotea y su piscina en forma de cruz griega - Ricardo Bofill Taller de Arquitectura

La azotea y su piscina en forma de cruz griega - Ricardo Bofill Taller de Arquitectura

Es uno de los primeros edificios del Taller del Arquitectura de Ricardo Bofill. El arquitecto catalán quería reinterpretar con esta obra el concepto de una casbah árabe, pero bajo una perspectiva autóctona, el resultado es una construcción pintoresca pero respetuosa con la tradición arquitectónica de la zona.

Bustos define la obra de Bofill como «una mezcla entre escultura y arquitectura». Ella es una enamorada confesa del color rosa, admiró durante su estancia el uso que hizo de él el arquitecto. «El color es de los valientes. De los que buscan cosas diferentes y están dispuestos a arriesgar», sentencia.

La interiorista considera que el «boom» que experimentó esta construcción durante los últimos tiempos pude convertir a la construcción en una de las referencias que ha incentivado a que el rosa obtuviera el significado «tan potente» que adquirió en los últimos tiempos. «Lejos queda la idea del rosa como un color ñoño o cursi», indica.

El interior de la estructura está tomado por las formas geométricas, que provocan que el visitante desfile constantemente ente lo público y lo privado. Durante el recorrido por las instalaciones se enredan un amalgama de torres, escaleras, patios, puentes y pasarelas que se comunican entre sí y desembocan en una caótica azotea. Este es el fin del laberinto, en donde los ángulos se retuercen en sugerentes formas y colores. En uno de sus extremos se recorta una piscina en forma de cruz.

«Te das cuenta como todo está pensado y diseñado. Desde los colores que ayudan a resaltar ciertos volúmenes y a que otros se fundan con el entorno, hasta las sensaciones que el arquitecto quería transmitir con su obra», recuerda Patricia Bustos antes de despedirse.

Vistas desde el edificio de la Muralla Roja

Fuente: Canal YouTube Iván Moreno y ABC

EL MASCARAT: DE BANDOLEROS Y ATRACADORES A OBRA MÍTICA PARA UNIR LAS DOS MARINAS

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mascarat

La complicada y sinuosa orografía siempre ha marcado la existencia de las dos comarcas que constituyen La Marina: la Alta y la Baixa. En concreto el paso entre Calpe y Altea, fácilmente salvable hoy día tanto por carretera nacional como por la autopista, ha sido durante siglos un gran problema para la movilidad de las personas y el transporte de mercancías entre ambas localidades costeras y, por ende, para la comunicación entre Alicante y Valencia por la costa, ya que se hacía casi imposible poder atravesar el  cañón del Mascarat (único paso existente para superar el Collado de Calpe) con los carros de mulas cargados.

La presencia de este desfiladero (también llamado Barranc Salat) ha supuesto verdadero quebradero de cabeza para los antiguos habitantes de ambas comarcas. Accidente geográfico cuyo puente debe su nombre, El Mascarat, a la presencia de bandoleros enmascarados en la zona que atracaban a las diligencias aprovechando las dificultades de este paso, difícilmente transitable sobre un terreno muy pedregoso.

Pero a finales del siglo XIX se puso fin a este problema con la apertura de los túneles del Mascarat. La dificultad de su construcción estribaba en la altura que esta obra debería tener para atravesar el Barranco Salado, que desde las estribaciones de la sierra de Bernia desagua en el mar cerca de Toix. Pero tras un proceso largo y costoso (en todos los sentidos) pudo acometerse esta gran infraestructura, actualmente se encuentra en desuso tras la construcción de un nuevo puente doble de hormigón en el 1925, más alto (a 85 metros de altura) y más ancho (doble dirección). Dicha construcción de sillería, con 60 metros de alto, constituye aún a día de hoy una de las grandes obras de ingeniería de la provincia de Alicante y, a todas luces, supuso un gran avance para el progreso de los habitantes de la Marina, ayudando a vertebrar y cohesionar el territorio de la actual Comunitat Valenciana.

Por este puente pasamos muchos de nosotros cada día con nuestro vehículo, no sin admirar este desfiladero que tantos episodios de todo tipo ha vivido a lo largo de los siglos.

Fuente: Blog La guia del turista

YACIMIENTO BAÑOS DE LA REINA

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La bahía de Calpe con la silueta vigilante del tómbolo de Ifach, ha sido desde épocas remotas un paisaje admirado y apreciado por las diferentes culturas que han formado parte de estas tierras desde la Antigüedad.

El yacimiento romano de los Baños de la Reina en Calpe es un enclave costero privilegiado. Situado frente a una bahía de aguas tranquilas, al abrigo del Peñón de Ifach, aún hoy hunde sus brazos rocosos en las cristalinas aguas del Mare Nostrum. 

 

El mar y la sal fueron la base y el sustento de los antiguos colonos romanos, dando pie a fluidos intercambios comerciales que se han podido atestiguar. Dicha actividad generó una pequeña población que construyó sus casas sobre las dunas costeras, dando lugar a un urbanismo selectivo y diversificado.

Tras el paso del tiempo y los siglos de olvido, la imaginación popular fue la heredera del antiguo legado, identificando las balsas como los "baños de la reina mora", causa inmediata del topónimo del lugar. Si a ello sumamos la existencia de algunas galerías de desagüe cegadas en la actualidad, el mito estaba servido: esos eran los túneles que alcanzarían un misterioso palacio desde el que la "reina mora" llegaba hasta su baño costero. También esta creencia popular forma parte del importante legado cultural del yacimiento.

El yacimiento de los Baños de la Reina consta de 3 partes: 

1. Vicus romano

El yacimiento romano de Banys de la Reina es un enclave costero que destaca por su magnifico diseño arquitectónico y sus mosaicos, siendo en su género, uno de los conjuntos más importantes de toda la Hispania romana. Pese a que hasta la fecha sólo se ha excavado el 25% de su superficie, resulta suficiente para atisbar la magnitud de esta villae romana dotada de todo tipo de lujos hace 2.000 años. Las balsas excavadas en la roca litoral, destinadas al abastecimiento de pescado fresco, dieron nombre al enclave, topónimo vigente en la actualidad.

Durante el s. I-II d. C. se edificaron las primeras viviendas, un pequeño complejo termal conocido como “termas de la Muntanyeta”, y un área industrial en el cual destaca la construcción de una singular noria excavada en la roca que abasteció de agua potable al lugar. A finales del s. III d. C. se erigió una suntuosa villae de patio circular dotada de extraordinario conjunto termal privado. Finalmente será en el siglo V-VI, cuando se detecten en el lugar, punto clave en la navegación durante la Antigüedad, las huellas de la conversión al culto cristiano con la erección de una modesta iglesia con baptisterio de cruz griega y una necrópolis adyacente. 

 

2. Conjunto termal de la Muntanyeta

A raíz de los trabajos de remodelación del espigón costero, en el año 1993 salieron a la luz los restos de este pequeño conjunto termal, de 500 m2 de superficie, actualmente conocido como “las Termas de la Muntanyeta”.

Entre los hallazgos documentados durante su excavación, se conservan diversas balsas, así como una natatio de agua fría (frigidarium), a la cual se accedía por tres escalones. Junto a ésta, varios hornos eran los responsables de mantener la temperatura adecuada en las salas calientes (caldarium) y templadas (tepidarium). El sistema de calefacción desarrollado por los ingenieros romanos se basó en el uso de suelos huecos elevados sobre columnas de ladrillos (pilae) y paredes con cámaras de aire, construidas mediante tubos cerámicos (tubuli) que facilitaban la circulación del calor a través de las diferentes estancias y las mantenían caldeadas.

Unido a estos recintos se localizó una habitación con un pavimento formando espigas (opus spicatum), así como otras dependencias complementarias, destinadas al esparcimiento, que fueron ricamente revestidas con placas de mármol gris procedente de Argelia. 

3. Los Viveros romanos de Banys de la Reina

La existencia de unas grandes cubetas dentro del mar, talladas en la roca arenisca conocida como “pedra tosca”, y denominadas popularmente “Baños de la Reina mora”, han sido las responsables de dar nombre a todo el enclave arqueológico.

El conjunto, excavado en la misma costa, está formado por un gran depósito rectangular de 165 m2 de superficie total. Su interior estaba subdividido por muros de piedra natural, dando lugar a 6 balsas comunicadas entre sí mediante una abertura en cada una de ellas. La entrada de agua marina se realizaba a través de cuatro canales, también tallados en la roca, los cuales permitían la libre circulación del agua a todas las balsas.Estos canales se cerraban mediante compuertas perforadas, lo que permitía el paso del agua y evitaba su estancamiento y la fuga de los peces de su interior.

Si bien estos viveros o piscinae están relacionados con la cría del pescado vivo, no se descarta su posible uso como jardín acuático destinado a la contemplación de la belleza marina, al igual que otras villae altoimperiales del Tirreno, donde estas instalaciones, de cara construcción y costoso mantenimiento, constituían además una muestra del poder y prestigio social de su propietario. 






Fuente: Caplpe.es

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