EL MANANTIAL DE FONTCALENT

- Mamá, ¿cómo se llama esa montaña?...

Apenas tendría unos cinco años y escudriñaba el mundo a través de la ventana trasera de un sobrecargado Seat 127. Como todos los domingos, íbamos desde Alicante al chalé de mis abuelos en la partida rural de "El Rebolledo". Circulábamos por la Carretera de Ocaña, ya que por aquel entonces no existía la A-31, y en cuanto dejábamos atrás las naves industriales del polígono del Llano del Espartal, la inconfundible silueta de la Sierra Fontcalent se dibujaba en el horizonte, imponente.
 
- Fontcalent. - respondía mi madre.
- ¿Y por qué se llama así? - insistía.
- Porque dicen que en la Sierra hay una fuente de aguas calientes. Algún día iremos...
 
Pero nunca fuimos.

Fue ya rondando la treintena, y por cuenta propia, cuando descubrí la increíble historia de este interesante enclave alicantino, tan denostado y casi olvidado por las autoridades (in)competentes.
 
No recuerdo si fue un mapa topográfico o alguna conversación con Mandi Tarí, pero el caso es que tenía una vaga idea de por donde quedaba el manantial, así que me dirigí con mi bicicleta a la zona de las canteras en la cara noreste de la Sierra. La carretera que daba acceso a las canteras se había construido sobre una Vía Pecuaria (Vereda del Desierto y Barranco del Infierno), eso daba una idea de lo importante que fue este camino en el pasado, lamentablemente en ese momento tenía que ir sorteando camiones bañera de gran tonelaje cargados de áridos. Y es que la historia ha sido cruel con este enclave, y los usos que se le dan hoy en día, distan mucho de la veneración que debería rendirse a este lugar...
Volví a la realidad y a centrarme en mi búsqueda, sabía que el manantial estaba junto a la carretera que daba acceso a las canteras entre las fincas "Fontcalent" y "Lo Castelló", pero aún así me costó encontrarlo.
El nacimiento era muy poco evidente y para localizarlo, había que descender el terraplén de la carretera. Una vez allí, y entre la vegetación, aparecía un pequeño túnel por el que salía una acequia que transportaba un hilillo de agua. Para acceder al alcavón, había que descender media docena de escalones, la pared y bóveda estaban toscamente empedrados, y al asomarme pude ver que el túnel atravesaba perpendicularmente la carretera y se adentraba en la ladera de la montaña. Estábamos a principios de marzo y la temperatura era fresca a última hora de la tarde, pero al meter la mano en el agua pude comprobar que ésta estaba tibia, por encima de los 25ºC. Sin duda había encontrado la Font-calent.
 
Manantial de Fontcalent,
tal como era el 11 de Marzo de 2007.
El manantial en el pasado

Según reza el "Catálogo de Protecciones de Alicante" el Manatial de Fontcalent se halla ubicado en mitad del Yacimiento - 42. Dicho enclave queda adscrito culturalemente con lo periodos Íbero-Romano - Tardorromano - Visigodo,entre los siglos IV a I a.C y IV a VII d.C. (Estudio realizado por Pablo Roser Limiñana y colaboradores para el plan especial de protección arqueológica del término municipal de Alicante). Estudios posteriores (Moratalla 2005, 96-97) redatan la primera ocupación en la Edad de Bronce (Orientalizante) y extendiendo la ocupación hasta la época emiral (con pequeños lapsos de abandono). Más tarde, durante la Baja Edad Media, los pobladores de la zona se instalaron en pequeñas explotaciones agrícolas o alquerías dispersas. Este formato llega prácticamente hasta nuestros días con claros ejemplos en el entorno del manantial, como las fincas: Fontcalent, San Juan o Lo Castelló.

Plano con la extensión del Yacimiento 42 y superposición sobre ortofoto.
Fuente: Catálogo de Protecciones Ayto. Alicante. Modificado de E. Rosillo.

El único intento de excavación del yacimiento tuvo lugar en 1971 a manos de Enrique Llobregat, ese trabajo tenía como objetivo contextualizar una inscripción realizada en grafito y encontrada durante una prospección por Vicente Bernabéu y Jaime Carbonell.

 
.Vicente Bernabeu y E. Llobregat en la excavación del
Yacimiento de Fontcalent, dirigida por éste úlitmo en 1971.
Fuente: Archivo Fotográfico Provincial. Extraído de: "Hisotria de Alicante"
 
 
Lamentablemente aunque se dejaron al descubierto algunos muros, no se encontraron elementos ni estructuras a las que poder asociarlo. Finalmente, la letra inusual con que fue inscrito permitió datar el fragmento en el siglo VI d.C (Gómez Moreno). En una traducción de Joseph Corell se leería "Honorato, hombre honesto, descansa en Cristo. Vivió 20 años".


Grafito inscrito procedente del Yacimiento de Fontcalent,
depositado en el MARQ

Fruto de estas pesquisas se localizaron otros hallazgos, como monedas: un as ibérico y un numerario del imperio romano, y hasta la talla de un león ibérico cerca del manantial, figura que, junto con el toro, solía aparecer en lugares con una clara vinculación con el agua.

Moneda romana del emperador Antoniano. Años 283 - 284 d.C.
Excavación de Fontcalent.


No hay que olvidar que a poco menos de un kilómetro del manantial, en la misma Sierra Fontcalent, se encuentra la "Cova del Fum" lugar de enterramientos humanos más antiguo del municipio, excavado por Jaime Carbonell en 1963 y datado en el Eneolítico (Calcolítico), que sugieren una presencia permanente en la zona en un periodo anterior.

Cueva del Humo / Cova del Fum,
Sierra Fontcalent

Todos estos antecedentes hacen pensar que la zona tenía un gran atractivo que motivase los sucesivos asentamientos de diversas culturas. Uno de esos atractivos era la estratégica situación y la ubicación como cruce de caminos, entre los asentamientos que en esos periodos se instalasen en lo que hoy es Alicante y las vías que iban hacia el interior.

Mapa con las antiguas vías de comunicación que unían asentamientos y puntos de agua. Una de estas vías
coincide con la actual Vereda del Desierto y Barranco del Infierno que pasa junto al Manatial de Fontcalent.
Autor: Pablo Rosser Limiñana.

Pero sin duda otro de los atractivos radicaba en el propio Mantial de Fontcalent, que en el pasado manaba más profusamente y alimentaba la laguna que existiría entre las Sierras Mitjana y Fontcalent, hoy reducida a saladar (Lopez Lillo). Este punto permanente de agua potable serviría como suministro para los pueblos asentados en su entorno y abrevadero para carretas, caballerías y ganados, de ahí su crucial importancia.

José Giménez Fernández llenando la
cantimplora en el Manantial de Fontcalent
11 de Diciembre 1957.
Fotografía realizada por Jaime Carbonell.

Manantial de Fontcalent de alrededores de los 60.
Fotografía cedida por la AVV "Amigos de
Fontcalent" de El Rebolledo,
Autor: Perfecto Arjones.
 
Manantial de Fontcalent en 1981.
Fotografía cedida por la AVV "Amigos
de Fontcalent" de El Rebolledo,
Autor: Perfecto Arjones.
 
Retomando cómo era el manantial cuando lo descubrí, recuerdo que del túnel salía una pequeña acequia que descendía unos cuantos metros en dirección noreste y se perdía entre la espesa vegetación. A unos pocos metros de la fuente había dos grandes balsas de poca profundidad separadas por un tabique. En realidad era una única balsa, que había sido dividida para mejorar su gestión.
 
Foto aérea con la ubicación de las Balsas y la Fuente. 24 de Junio de 2007.
Extraído de Google Earth. Modificado de E. Rosillo.
Caudal de agua que vertía sobre las balsas,
11 de Diciembre 1957.
Fotografía realizada por Jaime Carbonell.
 

José Giménez Fernández sobre el tabique de
separación de las balsas de Fontcalent.
En realidad era una gran balsa que se separó
más tarde en dos. 11 de Diciembre 1957.
Fotografía realizada por Jaime Carbonell.
 

Balsas de Fontcalent en 1981.
Fotografía cedida por la AVV "Amigos de
Fontcalent" de El Rebolledo.
Autor: Perfecto Arjones.
Según la ficha del Catálogo de Protecciones del Ayuntamiento de Alicante, en el Yacimiento existían "balsas romanas". Jaime Carbonell era de la opinión que estas mismas balsas de las fotografías estaban reconstruidas sobre las antiguas romanas, en cambio otros autores no apoyan esa afirmación y creen que estas balsas eran de factura mucho más reciente (Moratalla). En cualquier caso ese debate tiene ya poca importancia, ya que un par de años después de "mi hallazgo" se produciría un evento que lo cambiaría todo.

Alta Velocidad Española

Probablemente fuera un secreto a voces para la administración pero lo cierto es que el trazado del AVE Madrid - Alicante, no trascendió para la opinión pública hasta finales de 2008.

No hubo miramientos, las vías pasarían por mitad del Yacimiento 42 y justo por encima del Manantial de Fontcalent. Algunos sectores de la sociedad alicantina se movilizaron, creándose la plataforma Salvem Fontcalent, que trataba de impedir ésta y otras amenazas que se cernían sobre la emblemática Sierra.
 
 
Pero llegamos tarde, cuando la plataforma se constituyó y presentó en sociedad, las obras ya se habían iniciado. Se organizaron manifestaciones, concentraciones y protestas, pero no se consiguió detener ni modificar la obra proyectada. Hubo incluso denuncia al Seprona por la discutible acción de Adif, que para evitar la hipotética acumulación de agua bajo las vías, perforó el subsuelo mediante numerosos pozos de drenaje.
 
Concentración de protesta organizada por Salvem Fontcalent junto al
Manantial ya alterado por la obras de AVE. Enero 2009.
Foto: Salvem Fontcalent.

 

Miembros de Salvem Fontcalent fotografiando el antiguo
manantial tras el inicio de la obras del AVE. Enero 2009
 
Acumulación de agua en el manantial tras el inicio de las obras. Enero 2009.
Foto: Salvem Fontcalent.
Acumulación de agua en el manantial tras el inicio de las
obras. Enero 2009. Foto: Salvem Fontcalent.
 

 

Acumulación de agua en el manantial tras el inicio de las obras. Enero 2009.
Foto: Salvem Fontcalent.

 

Perforación del subsuelo para instalar pozos de drenaje en la zona del manantial.
Marzo 2009. Foto: Salvem Fontcalent.

 

Perforación del subsuelo para instalar pozos de drenaje en la zona
del manantial. Marzo 2009. Foto: Salvem Fontcalent.

 

Perforación del subsuelo para instalar pozos de drenaje
en la zona del manantial.
Marzo 2009. Foto: Salvem Fontcalent.
Las obras arrasaron el manantial y destruyeron las balsas aledañas por completo. A cambio Adif construyó una canalización de hormigón que pasaba bajo las vías y construyó una arqueta a la que desembocaba la tubería,las obras terminaron en Junio de 2010. Este engendro bautizado como el nuevo "Manantial de Fontcalent", apenas es localizable desde la carretera superior. Quizá sea mejor así, porque para los que conocimos el antiguo, ver este mamotreto de cemento resulta doloroso.
 
"Nuevo" Manantial de Fontcalent. 2012

El antiguo manantial, al otro lado de las vías, fue sustituido por un triste pozo hormigonado y un cartel. El pozo permite descender unos cinco metros hasta lo que queda del alcavón original (eso sí, jugándote el tipo por unos inestables peldaños de plástico, incrustados en la pared). Y el cartel, a modo de obituario, nos recuerda cómo fue el manantial en el pasado y nos explica lo "beneficiosa y conveniente" que resultó esta obra, textualmente: "En el año 2009 fue objeto de una actuación de rehabilitación y protección por la afección del trazado ferroviario del AVE"(después de ejecutada esta actuación, me pregunto qué significará para Adif rehabilitar y proteger...). Parece que aún tendremos que agradecer que ferrocarril nos haya pasado tan cerca... (ironía).


Pozo hormigonado bajo el cual se encentra el manantial original de Fontcalent.

Cartel informativo colocado por Adif, que trata de dulcificar
la actuación realizada.
 
Como las balsas tenían propietario, Adif ofreció una indemnización o la construcción de nuevas balsas (de hormigón claro). Uno de los propietarios prefirió la balsa y le construyeron una a unos 50 metros del manantial. El manantial comunica con dicha balsa a través de una acequia, cuando la fuente brota (después de lluvias copiosas), la arqueta se llena y vierte sobre la acequia, que acaba por llenar la balsa.
 
Balsa actual. Septiembre 2012.

 

Comparativa de la zona con dos fotos separadas un lapso de ocho años. Fuente Google Earth y Sigpac.
Modificado de E. Rosillo

En la actualidad

En la actualidad (Julio, 2017) poco que destacar, desde el final de las obras todo sigue más o menos igual, salvo porque junto al manantial ha crecido una falsa mimosa que lo oculta aún más si cabe. Otro pedazo de la historia alicantina condenado al ostracismo...
 
Febrero 2017.
 
Todo a pesar de que entidades como la AVV "Amigos de Fontcalent" de El Rebolledo, pidieron en reiteradas ocasiones al Ayuntamiento que se acondicionase el acceso hasta el manantial, ya que actualmente el quitamiedos de la carretera impide el paso a una rampa de tierra que llega hasta la fuente. También se pidió que se indicase debidamente la ubicación del manantial. Ambas peticiones fueron ignoradas.
 
"Acceso" al Manantial de Fontcalent.

 

Rampa que llega hasta la carretera y por la que podría habilitarse un acceso.

No fue la única denuncia, y es que las nuevas instalaciones de hormigón, a pesar de su modernidad, no respetan en absoluto la vida animal. La verticalidad de la arqueta y la balsa convierten estas construcciones en verdaderas trampas para la fauna. Fruto de muchas visitas al lugar, he podido detectar decenas de animales de diferentes grupos atrapados en estos lugares, en algunos casos pudieron ser rescatados, en otros llegué tarde...

Culebra viperina, Natrix maura, atrapada en el fondo de la arqueta, sin
apenas agua, fue rescatada. Septiembre 2015.
 
Culebra viperina, Natrix maura, atrapada en el fondo de
la arqueta, sin apenas agua, fue rescatada. Junio 2014.
 
Rana común, Pelophylax perezi, atrapada en el interior de la balsa, ya con
poca agua. La balsa se secó en un par de semanas y ésta y otras
ranas fueron rescatadas. Julio 2015.

 

Dos ejemplares de culebra viperina, Natrix maura,
muertas entre el fango del fondo de la balsa, que se
secó completamente durante el verano.
Septiembre 2012.

 

Rana común, Pelophylax perezi, muerta en la balsa totalmente seca.
Julio 2014.

 

Ave sin determinar, muerta en la balsa totalmente seca. Julio 2014.
Murciélago hortelano, Eptesicus serotinus, ahogado en la balsa. Junio 2014.
Aunque todas las muertes provocadas por el hombre resultan lamentables, en este caso resultan especialmente dramáticas, ya que todos los anfibios y reptiles de nuestra fauna están protegidos por la ley, así como todos los murciélagos.
Además en este caso son fácilmente evitables. Con la simple colocación de una rampa que llegue desde el fondo de la estructura hasta el borde, se evitaría la mayoría de las muertes.
Y esa fue la propuesta que se envió a Adif.
Pensábamos sinceramente que la petición iba a ser atendida, puesto que para una entidad como Adif, con el Ministerio de Fomento a sus espaldas, la inversión realizada resultaba insignificante. Además apelábamos al espíritu de compromiso con el medio ambiente que reza en la propia web de la empresa pública.
 
 

Otro fiasco, tras un par de correos y una carta certificada a las oficinas de Madrid, recibí un correo de la Jefa de Evaluación de Impacto Ambiental de ADIF, en la que me decía que la obra le parecía factible y me pidió ubicación exacta de la balsa, le contesté enseguida con la información solicitada. Nunca más se supo...

En el futuro...
 
La naturaleza siempre se abre paso y nos demuestra que por mucho daño que el hombre haga, a poco que la dejemos siempre vuelve y con más fuerza. Y eso es lo que aconteció en el manantial desde principios de 2017.
Fruto de varios episodios de lluvias intensas acaecidos en los meses de Diciembre y Enero, (que llegaron a acumular más de 265 litros por metro cuadrado en el entorno de Alicante) se reactivó el manantial que llevaba seco desde hacía varios meses. Y de qué forma...!!
 
 
Del manantial brotaba un extraordinario caudal, suficiente para llenar la balsa en pocos minutos. De hecho, una vez llena la balsa, el agua se desvió, mediante una compuerta, hacia los campos de cultivo aledaños (hoy en desuso), y pertenecientes a las Fincas Fontcalent y Lo Castelló. Los baldíos quedaron permanentemente inundados durante varias semanas. El agua siguió su camino descendente hacia los campos más bajos del saladar, bordeando el cerro, en dirección a la abandonada finca San Juan.
 
Balsa anexa al Manantial de Fontcalent totalmente desbordada. Enero 2017.
Campos de cultivo abandonados totalmente inundados, Sierra Fontcalent en segundo término. Enero 2017

Campos inundados frente a la Finca Fontcalent. Enero 2017
 
Campos inundados frente a la Sierra Foncalent. Enero 2017.
 

Las lluvias reactivaron el antiguo paso del agua en los campos de cultivo.
Partidores de las antiguas acequias. Enero 2017.
 
El caudal fue tan profuso y continuo que los campos permanecieron inundados durante muchas semanas. Además otra copiosa lluvia, de casi 100 litros, de nuevo en Marzo, contribuyó a que la fuente pudiera mantener el aporte hídrico durante más tiempo. Esto permitió la cría de anfibios en las zonas inundadas, algo que debido a las recurrentes y pertinaces sequías no suele producirse a menudo.
 
Se pudo confirmar la cría de tres especies diferentes de anfibios: el sapo corredor (Bufo calamita), la rana común (Pelophylax perezi) y el sapillo moteado (Pelodytes punctatus).

Sapo corredor, Bufo calamita. Macho "cantando" emitiendo el reclamo de
cortejo. Campos inundados Fontcalent. Enero 2017

Pareja de sapo corredor, Bufo calamita en "amplexus" (apareándose).
Campos inundados Fontcalent. Marzo 2017
Puestas de sapo corredor, Bufo calamita, formando los característicos
"cordones". Campos inundados Fontcalent. Enero 2017.

Rana común Pelophylax perezi, en la acequia del manantial de Fontcalent.
Abril 2017

Renacuajos de rana común Pelophylax perezi, en la acequia del
Manantial de Fontcalent. Abril 2017

Juvenil de sapillo moteado Pelodytes punctatus, en los terrenos inundados
junto a la balsa del manantial de Fontcalent. Febrero 2017
 
El agua de Fontcalent ha estado fluyendo durante más de seis meses (a principios de julio aún sigue manando). Y no sólo inundó los campos aledaños, sino que siguió su curso descendente bordeando el cerro de la Finca Fontcalent, pasando delante de la Finca San Juan, cruzó frente a la Serreta Negra hacía la desaparecida Finca Els Racons, en la cara sureste de Fontcalent, de ahí continuaba fluyendo hacia el Pla de la Vallonga. En este punto el agua se canaliza por tuberías que cruzan la A-31 y acaban vertiendo sus aguas en el barranco de Aguamarga.

Pero, ¿realmente el caudal vertido por una simple fuente da para tanto?
Con la supervisión de mi amigo Roberto Tomás, (profesor de ingeniería en la UA), realizamos una estimación del caudal que salía a finales de enero. Tomamos los datos en el canal que parte de la arqueta y para los cálculos utilizamos la fórmula de Manning, que relaciona la anchura del canal, con la altura que alcanza el agua, la rugosidad del material constructivo y la pendiente del canal. Al introducir estos parámetros en la fórmula, y teniendo en cuenta que el agua había alcanzado 8 cm de altura, obtuvimos un caudal de unos 140 litros por segundo. Es decir unos 500.000 litros cada hora.

Midiendo el caudal en la salida de la arqueta a la acequia, que vierte a la balsa.
Marzo 2017.




Esto explica la magnitud de la inundación y la existencia en el pasado de una gran laguna endorreica en la zona. La Sierra Fontcalent actúa como una gran esponja que recoge el agua de lluvia y la va soltando poco a poco a través e su fuente. En otras épocas con climas más húmedos, el aporte podría haber sido mayor y más continuo, lo que aseguraría un abastecimiento constante de agua y explicaría los sucesivos asentamientos de diferentes culturas en la zona.

Pero ¿por qué Font-Calent?
 
Cerramos el círculo y volvemos sobre la pregunta del principio, ¿por qué le llaman Fontcalent? Aprovechando la excepcional surgencia de estos meses pasados decidí medir la temperatura. Era un día de enero y la temperatura ambiente era de unos 15 ºC, el agua del manantial fluía abundantemente. Usé un termómetro sumergible, de los que venden para los acuarios, y pude comprobar que la temperatura era de 26ºC, once grados por encima de la temperatura ambiental.
 
 
 
 
¿Se pueden considerar entonces aguas termales? Según wikipedia, las aguas termales son todas aquellas que brotan en superficie con una temperatura 5ºC superior a la temperatura ambiental. Por lo tanto las aguas de Fontcalent entrarían dentro de esta definición. Concretamente serían aguas hipotermales, que son las que se sitúan en el rango entre los 20 y los 35ºC. Una vez más se confirma que la mayoría de los topónimos, se colocan muy acertadamente...
 
... el pasado domingo íbamos al chalé de mis padres en El Rebolledo, como cada fin de semana. Cuando circulábamos por las Atalayas, mi hija de 4 años, desde el asiento trasero, miraba por la ventana y preguntó:
- Papá, ¿cómo se llama esa montaña...?
Fuente:haciendo el paso

LA FINCA TORRESELLA DE EL REBOLLEDO - LA CORONELA

Nunca estaré lo suficientemente agradecido, a aquella amiga de mi madre que despertó en mi el gusto por la lectura (gracias de nuevo Mari Morote!). Me suministraba en pequeñas dosis los libros de “Los cinco” de Enid Blyton, que yo esperaba ansioso y devoraba en pocas tardes. Después, salía a emular sus andanzas a lomos de mi indestructible Torrot, recorriendo los polvorientos caminos de El Rebolledo. Desgraciadamente las aventuras nunca iban más allá de unas costras con Mercromina en las rodillas. 

Pasaron algunos años, las bicis de montaña jubilaron a las BMX, y en una de ellas solía salir a bichear armado con mi Canon 400D. Uno de esos días, mis correrías me llevaron por el Camino del Fardatxo; allí, cerca de la finca La Paloma, el camino cruzaba el cauce de una amplia rambla poblada de cañas y altos y delgados pinos. Un oxidado cartel, en el que se leía en grandes letras rojas “TORRESELLA” anunciaba que el lugar había sido reforestado por la Comunidad Europea con mediación del Ministerio de Agricultura. No podía imaginarme que El Rebolledo hubiera  despertado el interés de tan elevadas esferas, así que picado por la curiosidad me adentré en el cauce. 

Cartel de la Finca a la entrada del Barranco, junto al Camino del Fardatxo.

Levanté la bici por encima de un cable de acero que dificultaba (no lo suficiente) el acceso al barranco a moteros y domingueros y empecé a adentrarme aguas arriba. Sin saberlo, estaba progresando por el Barranco del Infierno… 

 …que nace en la Sierra de las Águilas, en la vecina  partida rural de la Alcoraya. Ahí recoge las aguas de otros pequeños barrancos deudores y siguiendo un tortuoso y veloz camino, atraviesa El Rebolledo, aunque lo hace ya muy abierto y desencajado, convertido en el Hondo del Rebolledo. A la altura de la Finca Lo Reig sale al encuentro de la Fontcalent, a la que bordea por el suroeste, pasa por debajo de la A-31 y atraviesa el Polígono de las Atalayas para acabar desaguando en Aguamarga…

 … pero me desvío de mi relato, iba avanzando por el barranco que empezaba a encajonarse, el sustrato cada vez más arenoso y suelto dificultaba el avance, y tuve que bajar de mi montura, cuando estaba a punto de volverme, una voz me llamó la atención desde uno de los márgenes del barranco. 

-     - ¡Eh! ¡¿No sabe usted que esto es una propiedad privada?!

Me giré sobresaltado hacia la voz, que resultó venir de un hombre, ya entrado en años, que estaba tumbado sobre la hierba y se incorporaba en ese momento. No supe que contestar, porque yo tenía entendido que los cauces de agua eran de dominio público, pero tampoco hizo falta, porque el hombre volvió a inquirirme.

-     Este barranco pertenece a mi finca. ¿Qué andas buscando?

-     Pues… la verdad es que estoy buscando animales, me gustan sobre todo los reptiles… - acerté a decir con sinceridad.

-     Los reptiles, eh? A mí me gustan muchos los lagartos, antes se veían muchos por aquí, ya no se ven tantos – contestó el anciano mucho más relajado.

-     No crea, yo salgo bastante al campo por El Rebolledo, y saco fotos a muchos.

-     ¿Así que tienes fotos de lagartos? Pues si te acuerdas algún día, tráeme alguna, me gustaría tener una, vivo en la casa que hay arriba del barranco.

-      De acuerdo, ¿por quién tengo que preguntar?

-      Me llamo Javier. 

Marché pues, con el permiso del propietario, y con un compromiso adquirido. Semanas más tarde, tras una búsqueda entre los archivos y una visita al estudio fotográfico, me dirigía hacia un lugar incierto a saldar mi deuda pictórica.

Atravesé cuesta abajo todo El Rebolledo por el Paseo Mayor, pasé bajo el túnel de la autovía, pero en lugar de girar a la derecha por el camino del Fardacho, lo hice  hacia la izquierda por el camino de servicio. No sabía muy bien adónde iba, pero por las indicaciones de Javier, la casa debía de quedar por ese lado. Recorrí unas decenas de metros por el camino paralelo a la autovía. Junto al camino apareció una puerta enrejada, vieja y desvencijada, estaba sujeta a dos columnas de sillares de piedra tosca, viejos y erosionados, casi invisibles tras dos falsos pimenteros…  nada más, ni vallado ni enrejado, sólo una puerta abierta y un camino entre los campos de olivos.

Tenía dudas de que aquello diese acceso a lo que estaba buscando, pero a pocos metros de la puerta, había un cartel idéntico al que vi el día del barranco: “Torresella”…  

Cartel de la Finca, junto al camino de servicio de la A-31.

Así que crucé la puerta y miré al fondo, al final del recto camino parecía entreverse una gran finca entre frondosos árboles. Conforme avanzaba por el camino el arbolado iba abriéndose y un caserón se iba agigantando. A la izquierda un monumental eucalipto destacaba enorme en la arboleda. Llegué a un sólido muro con una modesta puerta de reja, cerrada con cadena y candado. Sobre las dos columnas que flanqueaban la puerta, un rótulo metálico con el nombre “Torresella” (una vez más ese nombre). Coronando toda la estructura, un escudo heráldico rojo y blanco.

Detrás de la reja se veía un imponente caserón con muros almenados y un abandonado jardín que había visto épocas mejores. Ningún timbre.

Bordeé el muro buscando algún acceso de servicio y encontré un coche aparcado junto a una gran puerta verde de dos hojas. Llamé con los nudillos y a voces, y al poco salió un hombre corpulento con acento de Europa del este. Algo contrariado le pregunté:

-     Disculpe, ¿vive aquí un señor llamado Javier?

-     ¿Javier?, sí el marqués, pero ahora no está en Alicante, ¿querías algo?

-     Ehmm… sí dejarle esta foto. – le entregué la foto dentro de un sobre blanco…

-     Vale, se la daré cuando vuelva.

La puerta se cerró de nuevo, me quedé confuso, con la sensación de haber terminado el trabajo, solo a medias. Volví hacia mi bicicleta, ordenando la nueva información... ¿de dónde había salido esa casa-castillo de la que nunca había oído hablar y que era de un … ¡Marqués!

Lo cierto es que nunca más volví a ver a Javier en persona, y nunca supe si realmente llegó a recibir mi foto, pero la historia de la finca Torresella, de la “Coronela”, había entrado en la mi historia vital para quedarse. 

Puerta de entrada a la Finca Torresella, 2016.

 

Finca Torresella, fachada sur y puerta de servicio, 2009.


La Finca
 

Volví algunas veces más, acercándome furtivo a través del barranco, desde este acceso, “La Coronela” ofrecía una aspecto imponente. Sus altas almenas se alzaban indiferentes,  entre los bancales de olivos, sabiendo que sus mejores tiempos habían pasado hacía mucho, pero mostrando aún una orgullosa vejez. 

La Coronela, desde el acceso por el Barranco del Infierno, 2011.

Al bordear su perímetro por la fachada norte, aparecen primero los desamparados jardines. De este lado la impresionante altura de la construcción quedaba bien patente. La parte noble deja paso a edificios de obra más modesta y funcional, la almazara y otros almacenes. Varias palmeras datileras flanquean el camino, que gira aquí para bordear la edificación, pasamos a la fachada sur donde se pueden ver estructuras que había pasado por alto en mi primera visita, como un precioso aljibe en bóveda y una gran alberca, junto al colosal eucalipto.

La Coronela y jardines, 2011

 

La Coronela, 2011.

 

La Coronela, fachada norte, 2011.

 

La Coronela, extremo oeste, 2016.

 

Aljibe, 2011.

   

Alberca de la Torresella, 2016.

 

Alberca y eucalipto de la Torresella, 2016.

 

Donde el camino gira, a la altura del aljibe, sale un ramal que discurre hacia el noroeste, paralelo al barranco. Atravesando campos de cítricos durante más de trescientos cincuenta metros se llega a una antigua balsa de riego con anchos muros de mampostería. A pesar del aspecto de abandono que la maleza circundante le da, la balsa continúa en funcionamiento y en un buen estado de conservación.  

Balsa, La Coronela al fondo, 2013.


Siguiendo unos doscientos metros más por la acequia que desagua en la balsa, se llega hasta una molineta de las que se usan para bombear agua, en este punto llegamos al borde del barranco, donde un acueducto cruza el cauce en dirección a la Coronela. 

Molineta, finca Torresella, 2017.

 

Acueducto finca Torresella, 2010.

 

Recapacitando sobre la gran necesidad de agua que tendría  la finca en el pasado, pensé en las estructuras que vi ese día y en las que ya conocía del Barranco del Infierno, un azud y una mina de agua. Todas ellas debían de tener alguna conexión con la Coronela. Una vez más recurrí a mi amigo Amando Tarí (Mandi), cuya familia es oriunda de El Rebolledo y conoce como nadie su entorno geográfico. Me llevó aguas arriba del barranco, a conocer otras estructuras hidráulicas muy interesantes y también relacionadas con la finca. Contacté también con Vicentina Sánchez, cuyos padres y abuelos habían sido mayorales de la Torresella, y donde ella misma había pasado parte de su infancia. Descubrí nuevos e interesantes datos y ambos corroboraron mi sospechas. 

El Barranco del Infierno

Mandi me llevó al Barranco, pero no por el acceso de La Torresella, ni tampoco remontando el barranco aguas arriba. En esta ocasión accedimos por un camino que parte torciendo a la izquierda desde el Camino de la Altura. Forma parte de la Vía Pecuaria llamada Vereda del Desierto y Barranco del Infierno. Discurre entre campos de cultivo de la propia finca, arrendados a una empresa agrícola, antes plantada de cítricos y hoy de vid. La empresa ha cerrado el camino con una cadena, algo que no debía haber hecho, ya que las Vías Pecuarias son de dominio público, y además, según reza el inventario de caminos rústicos, se trata de un vía de libre acceso.

Vía Pecuaria Camino del Desierto y Barranco del Infierno, a su paso por la finca Torresella, actual.

Modificado de visor GVA.

A unos 500 metros del inicio del camino hubo una balsa de riego de robusta factura, tan antigua como la anterior y que alimentaba los campos de este margen de la finca. Desgraciadamente, cuando la empresa arrendadora cambió de cultivo decidió eliminarla para arañar unos metros de plantación, como se ve en la foto no parece que ganase demasiado, en cambio ese patrimonio hidráulico se ha perdido para siempre.

Balsa de riego junto a la Vía Pecuaria, hoy desaparecida. Modificado de Visor GVA.

 

Tras unos 200 metros desde donde estaba la balsa, llegamos al cauce del barranco. Descendemos hasta el lecho por una larga rampa, que nos deja justo a los pies de una pared artificial hecha de sillares y mampostería. El camino aquí parece interrumpirse, porque el barranco se encajona a ambos lados de la pared, pero sólo debemos descender unos metros para poder salir del cauce por el margen opuesto. El camino seguiría por otros 700 metros y nos acabaría conectando con el Camino del Desierto.

Vía Pecuaria en su descenso al lecho del Barranco del Infierno, 2013.

 

Se ve que la pared ha sido reparada tras alguna avenida importante, ya que los sillares han sido sustituidos por rocas de menor porte por el lado izquierdo (visto aguas abajo). La pared es en realidad un azud en desuso, cuya finalidad era desviar las aguas de las avenidas hacia una ancha boquera que hay a la derecha y que lleva las aguas  hacia los campos de cultivo de la Finca Torresella. La pared ha dejado de hacer su función de desvío del agua, ya que su falta de mantenimiento hace que los sedimentos aportados por el propio barranco hayan ido colmatando la pared. A la entrada de la boquera, aún pueden verse las ranuras practicadas en la roca para insertar las compuertas, éstas se colocarían en caso de que llegase una lluvia inoportuna para devolver el caudal a su cauce natural. Es de suponer que la boquera sería por tanto algo más profunda también. 

Azud interrumpiendo el Barrando del Infierno y mina de agua a la izquierda, 2014.

 

Azud y boquera por donde se desviaban las aguas de avenida, 2013.

 

Entrada de la boquera con las ranuras para las compuertas, 2017.

Junto al azud, en el margen derecho, existe una mina de agua. Se trata de un túnel abovedado excavado en la roca, que penetra en esta por unos ocho metros, tras los cuales realiza un giro hacia la derecha. Tiene unos tres metros de altura, algo inusual en este tipo de estructuras, y es que parece haber sufrido un rebaje en algún momento, ya que la bóveda original fue rellenada en algún momento y bajo ésta existe otra galería, también abovedada, de menor entidad. 

Bocamina de la mina de agua, 2010.

 

Interior de la mina, 2014.

  

Manantial en 1897, foto cedida por la Familia Coig.

Gracias a esta fotografía de finales del XIX, podemos apreciar que la bocamina actual, fue en el pasado un túnel que permitía que las aguas del manantial pasaran bajo la boquera y siguieran su camino hacia el barranco. Después tuvo que hacerse una importante modificación, motivada quizá por una acumulación de sedimentos, que tras alguna importante avenida, pudo colmatar y bloquear la parte posterior de la estructura. Tal vez sea esa la razón de la existencia de un segundo túnel bajo el original, que tras la oclusión volvió a reconectar con el manantial original, pero a mayor profundidad. También puede apreciarse en la foto, que como apuntábamos antes, la boquera era más profunda. 

Las minas de agua o qanats, suelen profundizar varios metros en la ladera de una montaña (a veces hasta centenares de metros) o discurren paralelos al cauce de un barranco o rambla (como sucede en la Finca La Solana de Fontcalent). Cada ciertos metros, el minado dispone de una lumbrera, un pozo vertical de ventilación para facilitar el flujo del agua. En este caso también es así y Mandi me descubrió tres de estas lumbreras que se encuentran aguas arriba de la bocamina.

 

Primera lumbrera, junto al azud, 2016.

 

Segunda lumbrera, 2013.

  

Tercera lumbrera, 2016

 

Interior de la tercera lumbrera, con conducciones más modernas, 2016

En distintas visitas al lugar, he podido apreciar que el caudal de la mina es muy variable. En alguna ocasión rebasaba la altura de la entrada (más de un metro) y se vertía directamente sobre el lecho del barranco, otras veces tenía una caudal intermedio y en ocasiones estaba totalmente seca.

Bocamina rebosando hacia el barranco, 2018.

 

Bocamina en 2016.

El caudal sale por una oquedad que hay en la parte baja de la mina y se conduce bajo el barranco a través de una tubería. En otro pequeño salto de nivel que hay unos 100 metros aguas abajo, la conducción pasa al margen izquierdo y mantiene la elevación discurriendo por la ladera rocosa del barranco. Continúa así por unos 200 metros, hasta que vuelve a cruzar el barranco de nuevo al margen derecho, esta vez lo hace por encima de un acueducto de un solo arco y de unos 5 metros de altura. Una vez salvado el barranco, la tubería transcurre enterrada por otros 200 metros, en dirección a la balsa cercana a La Coronela que describíamos antes. La molineta ha quedado atrás, al coronar el margen junto al acueducto.

 

Interior de la mina, sin caudal,  y salida del agua, 2016.

  

Acueducto finca Torresella, sobre el Barranco del Infierno, 2016.

 

Acueducto en 1897, foto cedida por la Familia Coig.

 

Acueducto sobre el Barranco del Infierno, 2013.

Entre la mina y el acueducto hay un pequeño salto de agua  y una pequeña poza asociada, junto a la cual hay una oquedad natural. Dentro de esta, dos pequeños túneles profundizan unos metros bajo el margen del barranco, ambos tienen un pequeña estructura artificial en forma de murete a un par de metros de la entrada. En ocasiones un pequeño hilo de agua sale de esta estructura y alimenta la poza, pero la mayor parte de veces que la he visitado estaba seca.

Poza y oquedad natural, 2010.

 

Uno de los dos túneles y murete, 2012.

Junto al acueducto, en el margen izquierdo hay un pozo practicado en la roca. Opuesto a éste, en la parte derecha yacen los restos de otro pozo con caseta para el motor elevador, pero no parece que el agua elevada ahí tuviese un destino claro. No obstante, si nos fijamos en el talud de enfrente, hay una agujero practicado en la pared margosa que prácticamente está cegado, al acercarte, brota del agujero un aire fresco y húmedo. Eso me recordó una conversación con Vicentina, en la que decía que del barranco partían túneles por donde el agua iba hacia la finca, y que su propio padre, al desprenderse el techo, quedó atrapado en uno de estos túneles por más de un día, hasta que pudieron rescatarlo. Si continuamos la hipotética línea que sigue este túnel, veremos que comienza junto al pozo elevador, pasa por debajo del acueducto y mantiene un trazado elevado y paralelo al barranco. Efectivamente, desde el margen opuesto se ven lo huecos que ese túnel ha dejado al irse erosionando las paredes. Para descartar que se trate de una forma geológica caprichosa, entré a uno de ellos y encontré ladrillos que podrían formar parte del canal de conducción antiguo. Parecía que se había desprendido buena parte de paredes y techo, por lo que no estuve mucho tiempo dentro.

Pozo del margen izquierdo en primer término y pozo con caseta tras el acueducto, 2016.

 

Agujero en la pared margosa junto al pozo con caseta para

 motor elevador de aguas,  2016.

 

Agujero en la pared margosa junto al pozo con caseta para

 motor elevador de aguas,  2016.

 

Interior de los túneles, 2016.

  

Interior de los túneles, 2016.

 

Panorámica del barranco aguas abajo del acueducto, con los túneles visibles en el margen derecho, 2015.

Otra prueba más del uso de estos canales subterráneos la aportan los propios marqueses en el libro de López y Abad en el que hablan de la presencia de “un silo o mina de agua procedente del barranco contiguo, el barranc de L’Infern, que se filtra hasta los cimientos del domicilio y al que temen descender por la emisión de gases”.

En el pasado pareció existir otro acueducto de mayores que también salvaría el barranco en dirección a la finca. Éste sería de una mayor entidad y estaría ubicado aguas abajo del barranco, a la altura de la casa. Hoy en día apenas son visibles las evidencias de esta construcción, quedando los restos de una de las pilastras en el cauce, aunque tan desgastada que casi no se reconoce, y uno de los canales de piedra, cuyos restos sobresalen tímidamente  en uno de los márgenes.


Restos del canal del antiguo acueducto, con la Torresella al fondo, 2013.

 

Restos del canal del antiguo acueducto, 2013.

Lo cierto es que con las pocas evidencias actuales, asegurar que estos restos se corresponden con una antigua conducción, puede parecer muy aventurado. Por suerte durante la elaboración de esta entrada llegó a mi una fotografía que confirmaba esta suposición. Mil gracias Concha!

Acueducto grande del Barranco del Infierno, en 1897, foto cedida por la Familia Coig.

Años más tarde, hablando de nuevo con Vicentina, me reveló que otra de las grandes albercas de El Rebolledo, que se ubica aguas abajo de la finca junto al Camino de la Ermita, es también propiedad de La Coronela. Lamentablemente, unos recientes movimientos  de tierra, controvertidos al realizarse en un cauce público, están poniendo en peligro la continuidad de la vetusta estructura. 

 

Balsa en el Hondo del Rebolledo, junto al Camino de la Ermita,

propiedad de la Torresella, con acumulación de escombros en el cauce, 2017.

Sea como fuere, parece claro que una hacienda como la Torresella, requeriría de todos los recursos hídricos disponibles en cada momento de la historia y a veces la lucha por estos podía ser feroz. El BOE del 12 de febrero de 1955, recoge un conflicto entre la propietaria de la finca, por aquel entonces Manuela Díaz-Rubín, y por otro la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de Alicante…

  

 

Finalmente, el Ministerio de Agricultura, acabaría dando la razón a los ganaderos, catalogando en esas fechas la inmemorial vereda, permitiendo el paso de los ganados por la finca,  tal y como lo haría antaño. 

Los Orígenes

Tanto Mandi como Vicentina revelaron aspectos interesantes sobre el pasado reciente del enclave, pero poco pudieron aportar sobre sus más antiguos orígenes. Todo cambió cuando cayó en mis manos un libro sobre las partidas rurales editado por el ayuntamiento de Alicante.

Con el muy acertado nombre de “El sorprendente reino desconocido”, los autores Ismael López Belda y F.J. Abad García, realizaron una increíble investigación sobre los orígenes de las pedanías alicantinas. En este texto encontré parte de la preciada información que necesitaba y pistas por donde continuar investigando. En la red de redes me topé de nuevo con el trabajo incansable de Sergio Gez y su delicioso blog “Rutas y Vericuetos”, que también dedicaba una entrada a “La Coronela”. La investigación me llevó por derroteros insospechados, mirando páginas de heráldica, genealogía y prensa histórica, que excedían con mucho mis pretensiones iniciales. Espero ser capaz de sintetizar toda la información que fui capaz de recabar, la historia lo merece…

Viravens en su “Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante” de 1876, ya llamaba a la Finca Torresella, “La Coronela” y que era propiedad de Carlos Coig. Pues bien, buceando por la red me topé con un blog propiedad de Juan Coig descendiente de estos primeros moradores de la finca. Él, a su vez me puso en contacto con su sobrina Concha Die, y entre ambos arrojaron luz a este embrollo dinástico.

Primera generación de  propietarios.

El primer propietario de la hacienda del que se tiene constancia es Luis Hurtado, un labrador de Callosa del Segura que en septiembre de 1778 arrienda su finca con casa, balsa y 130 jornales a Claudio Macé Pain, Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos de Su Majestad, residente en Alicante.

Aunque en principio, el arriendo es por cuatro años seguros más dos voluntarios, es de suponer que Claudio compra la finca antes de terminar esos plazos, ya que durante los dos años siguientes se dedica a agrandar la hacienda, comprando terrenos colindantes. Adquiere terrenos a Joaquín Ripoll, labrador del Rebolledo cuyas tierras habían sido antes de Jayme Ferrándiz, y también a Antonio Ripoll, labrador del Clot de Rebolledo, cuyas tierras habían sido antes de su padre Sebastián Ripoll.

Entraré ahora en el deslizante terreno de la especulación, pero es de suponer que en 1778, Luis Hurtado, labrador de Callosa, no tuviera un castillo como morada y casa de labor. Y que por tanto, la construcción de la Torresella como se conoce hoy, fue posterior, siendo ya propietario Claudio Macé. Esta tesis parece avalada por López y Abad en su libro sobre las partidas, que aunque no precisan con seguridad cuando se erigió esta hacienda, sí que aseguran que fue levantada por el arquitecto neoclásico madrileño Antonio López Aguado. Este constructor fue discípulo de Villanueva, y autor de obras insignes como la Puerta de Toledo y el proyecto del Palacio Real. Desarrolló su obra entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, falleciendo en 1831, por lo que es de suponer que la casa-castillo, fue construida entre finales del siglo XVIII y  el primer tercio del  XIX. 

Segunda generación de propietarios. 

Cabría explicar pues, de dónde provenía el poderío económico de los Macé, capaz de hacerse con casi mil tahúllas de terreno y levantar semejante mansión en tan pocos años.

El padre de Claudio, Guillaume Macé Auffray, Señor de la Gravelais, era un comerciante francés que había conseguido la naturalización, tras residir en Cádiz  y desposarse con una gaditana, Manuela Pain. Amasó una gran fortuna fruto de sus negocios en Europa y América, y tenía el favor del Rey Felipe V, al que solía prestarle dinero. En esa época era habitual que los burgueses pudientes, trataran de integrarse en el servicio Real, en busca de ascenso social hacia el estamento nobiliario. La Corona ofrecía puestos en órdenes militares que permitían alcanzar ese honor y nobleza, tapando con dinero orígenes más humildes o incluso turbios, aunque este no era el caso.

Guillermo (Guillaume antes de la naturalización), consiguió para su hijo Claudio un puesto de capitán de infantería en Zamora, en 1744, al mismo tiempo consigue que el Rey conceda la matrícula de “comerciantes a Indias” a sus dos hijos varones Claudio y Nicolás (tenía además dos hijas) y unos meses más tarde, vuelve a regalar otro título militar a Claudio, en este caso coronel de compañía de infantería. Dos años más tarde, refuerza su posición militar casándose con María Luisa Ladrón de Guevara, hija de un teniente general y gobernador de Cádiz, Bartolomé Ladrón de Guevara.

Guillermo y sus dos hijos tienen por tanto una posición de privilegio. Escalando dentro de la nobleza, con grandes recursos económicos y con excelentes relaciones con el Rey, que incluso llegó a pasar un tiempo residiendo en una  casa que los Macé tenían en la Isla de León (hoy San Fernando). No es de extrañar entonces, que el porte y las dimensiones de la mansión que mandara construir Claudio, fueran acorde a sus pretensiones sociales. 

Casa de los Macé, en la Isla de León,

foto: Monclova. Colección Carlos PUMAR www.gentedelpuerto.com

 

Escudo de armas de los Macé en su casa de Isla de León,

fuente: San Fernandoyyo - Blog.

 

En lo familiar, Claudio y Mª Luisa tuvieron seis hijos: Bartolomé, Guillermo, Nicolás, Mª Luisa, Mª Rosa y Mª Natividad Macé y Ladrón de Guevara. Los tres hijos varones fueron militares, todos sin descendencia. Nicolás llegó a ser Caballero de la Orden de Alcántara. De las tres hijas, María Rosa se casó en Alicante con Leonardo Stuck y tuvieron una hija Luisa Stuck Macé, Mª Natividad se casó con Claudio Coig y Sansón y tuvieron tres hijos, por último, Mª Luisa, que se divorció sin dejar descendencia.

Tercera  y cuarta generación de propietarios. 

La Torresella correspondió por herencia a Mª Luisa Macé Ladrón de Guevara, que sin hijos, acabó legándola a su sobrina Luisa Stuck Macé.

Aquí debemos hacer un alto, y volver sobre el matrimonio entre Mª Natividad Macé Ladrón de Guevara y Claudio Coig y Sansón, ya que de esta rama del árbol llegarían los siguientes propietarios de la Torresella.

Mª Natividad, cuyo origen ya conocemos, se había casado con Claudio María Coig y Sansón, también gaditano de origen francés. Nacido el 16 de Noviembre de 1761, tuvo una intensa e interesantísima carrera militar. Sentó plaza de guardamarina en 1781 a los 19 años, ya enrolado como alférez de fragata, participó en el bloqueo de Gibraltar, tomando varios mercantes ingleses a bordo de la fragata Lucía.

El 21 de Septiembre de 1789 asciende a teniente de fragata y en 1791 contrae matrimonio en el Puerto de Santa María. Al año siguiente, 1792, nace su primer hijo Claudio María Coig Macé en el Puerto de Santa María, en 1806 nace su segundo hijo Luis María Coig Macé y un tercero, Juan Pedro, que murió en 1810.

Poco después del nacimiento de su primer hijo, Claudio Coig y Sansón es ascendido a teniente de navío, años más tarde será reclamado para mandar la primera batería del Santísima Trinidad, el Escorial del mar, único con cuatro cubiertas. Tras varios días de combate en la Batalla de Trafalgar, los ingleses consiguen desarbolar el navío y el Santísima Trinidad se rinde, para hundirse poco después. Antes de eso, Claudio es hecho prisionero y conducido a Gibraltar, donde gracias a su alta graduación es canjeado rápidamente. Después de aquel episodio, participa en la Guerra de la Independencia, siendo nombrado Mayor General de Marina en 1812. Ese mismo año otorga el poder para testar a su esposa. Al finalizar la guerra ascendió a capitán de navío, en 1814, después a brigadier en 1815 y poco después teniente de rey de la plaza de Valencia. Claudio, debió morir en 1830. 

Santísima Trinidad. Wikimedia

Su primogénito Claudio María Coig Macé, fue también militar en varias contiendas. Se casó con Mª del Rosario Keyser con la que tuvo cuatro hijos. Largamente condecorado estuvo exiliado en Francia y volvió al servicio para ser ascendido a brigadier en 1852.

El segundo hijo Luis María Coig Macé, 14 años menor que su hermano, también continuó con la tradición militar de la familia, ingresando en la Guardia Real. En 1831 ascendió a capitán de caballería. Ese mismo año, y previo consentimiento de su hermano mayor Claudio, y del propio Fernando VII, contrajo matrimonio con Beatriz O’Donnell Joris, también de familia con tradición miliar, no en vano era la hermana de Leopolodo O’Donnell Joris, Duque de Tetuán y capitán general isabelino. Murió ahogado en el paso del río Cinca en el 1837 dejando viuda y dos hijos, Carlos y Juan Coig O’Donnell. 

Quinta generación de propietarios.

Luisa Stuck Macé, que había heredado la Finca Torresella de su tía Mª Luisa, muere sin descendencia y reparte su fortuna entre sus sobrinos segundos, los Coig-Keyser y los Coig-O’Donnell, legando a éstos últimos la casa-castillo de El Rebolledo.

El primogénito Carlos Coig O’Donnell, nació en Alicante en 1832, desoyendo los deseos de su madre, optó  también por la carrera militar. Se alineó junto con su tío Leopoldo O’Donnell Jorís en el bando isabelino,  en contra de su otro tío, Claudio María Coig Macé, carlista. Su vinculación con Alicante queda patente, porque además de nacimiento y estancias en La Torresella, contrajo matrimonio con María Monserrate Rebagliato y Sorzano, que había nacido en Orihuela en 1844. Probablemente el sobrenombre de la hacienda, “La Coronela” proceda de esta época, ya que durante una parte de su carrera militar, Carlos fue coronel de caballería. Tras 46 años de carrera militar, murió con honores en Madrid. El matrimonio tuvo 8 hijos.  

Carlos Coig O'Donnell, de joven oficial (izquierda) y

de teniente en Alcalá de Henares (derecha).

Fuente: Blog Familia Coig.

 

Carlos Coig O'Donnell de general (izquieda) y 

de teniente general 1868 - 1876 (derecha).

Fuente: Blog Familia Coig.

 

Carlos Coig O'Donnell de General

mandando su brigada Paseo de la Castellana. Madrid.

Fuente: Blog Familia Coig.

 

Familia de Carlos Coig-O'Donnell 1880.

Fuente: Blog Familia Coig.

 

El otro huérfano, Juan Coig O’Donnell, nació en San Pedro de Trueba en 1836, a diferencia de su hermano y muchos de sus antepasados, no hace carrera militar, siendo cónsul de España en Bayona, viviendo a caballo entre Alicante y Francia. Se dice que cuando  su hermano caía en desgracia (por su alineación política), Juan lo acogía en su casa de Bayona. Su primera hija, María Leonisa, nació en Bayona en 1864, pero la segunda lo hizo ya en Alicante, en 1866. De los otros dos, Juan y Claudio apenas se tienen datos.

Indagando en el archivo municipal de Alicante aparecen pruebas de su paso por La Coronela, puede consultarse un oficio de Juan Coig O’Donnell por usurpación de aguas que quiere hacer un súbdito francés en el Rebolledo en 1860 (siempre a vueltas con las aguas…)

Sexta generación de propietarios.

De los ocho  hijos de los Coig-Rebagliatohablaremos aquí de los dos primeros. El primogénito fue Carlos Coig Rebagliato, nacido también en Alicante en 1862.  Al parecer era su tío Juan el que solía residir o al menos frecuentar la hermosa finca de El Rebolledo. No sabemos si finalmente fue heredada o adquirida de alguna otra forma, pero Carlos Coig Rebagliato acabó estableciendo su residencia en La Coronela, como así lo reconoce Viravens en su crónica de 1876. 

Contrae matrimonio con Encarnación Hoyos Escolar y sabemos por la prensa histórica, que durante ese periodo en El Rebolledo el matrimonio goza de una intensa vida social. Se dice que cuando Carlos Coig se encontraba en La Coronela, siempre ondeaba el pendón con su escudo de armas en lo alto del castillo y si venía algún otro noble, se izaba también el del invitado. Su hermano, Juan Coig Rebagliato residió en Madrid y Orihuela, donde fue destinado como juez. Esta proximidad geográfica, propicia que asiduamente, visite a su hermano en Torresella. 

La Coronela en 1910, foto cedida por la Familia Coig.

 

La Coronela en 1910, foto cedida por la Familia Coig.

 

La Coronela en 1910, foto cedida por la Familia Coig.

 

La Coronela en 1897, donde puede verse a la izquierda a Encarnación Hoyos Escolar, 

esposa de Carlos Coig Rebagliato,foto cedida por la Familia Coig.

 

La Coronela en 1897, foto cedida por la Familia Coig.

Carlos estudió en la Universidad Central de Madrid ciencias primero y derecho más tarde, sin acabar probablemente ninguna de las dos. Aparece con algunos cargos en las administraciones de ultramar, cesando definitivamente a finales del siglo XIX. 

Carlos Coig (O'Donnell) Rebagliato.

Fuente: Blog Familia Coig.

 

Generosamente ponen su finca a disposición de la partida, colaborando con las fiestas locales, y participan activamente del bullicio aristocrático alicantino, dándose cita en su castillo la élite social de la época. En estos dos recortes del semanario católico podemos ver su intervención en las fiestas de San Pedro y en las Patronales de 1899.

  

Por el mismo diario, conocemos que Juan Coig solía pasar las fiestas patronales en compañía de su hermano en La Torresella. Noticia del 29 de julio de 1899.

 

Juan Coig Rebagliato.

Fuente: Blog Familia Coig.

En Junio de 1905, la Coronela es sede de la "Fiesta de las Espigas", celebración desaparecida en la actualidad, y que parece coincidir con el solsticio de verano.

 

Sabemos, también por la prensa, que en 1906, residiendo aún en la Coronela nació su segunda hija, celebrándose el bautizo días después al que acuden diversas personalidades de la aristocracia alicantina.

 

El 7 de agosto de 1906, el mismo periódico, sobre la celebración del bautizo, publicaría lo siguiente:

"En el castillo de Torresella.

En la señorial morada que los Sres de Coig tienen en el hermoso campo del Rebolledo, se celebró ayer tarde una ceremonia conmovedora, por su objeto y de perdurable recuerdo para cuantos tuvimos la suerte de asistir a tan agradable fiesta de familia: la de administrar el santo Sacramento del Bautismo de la hija de aquellos señores, recién nacida.

Cuando, á las seis de la tarde llegamos al castillo de Torresella, ya todos los invitados; se encontraban en él; y después de saludar y felicitar a sus amables moradores y de tomar un agradable refresco en el bonito pabellón situado a la entra, de del parque, pasamos a la capilla en que iba á realizarse el solemne acto. Estaba aquella preciosamente adornada con profusión de flores y con el buen gusto que, distingue a los Sres. de Coig. En el centro se levantaba una columna cubierta de riquísimas telas, sobre la que descansaba la magnífica pila de plata que contenía el agua traída del Jordán.

El  M. I. Sr. D. Modesto Nájera y López de Tejada, Abad de la Colegiata, revestido con ropas corales, bautizó a la recién nacida a la que se impusieron los nombres de María de la Encarnación; Ignacia, Carlota, María del  Rosario y del Perpetuo Socorro, Luisa, Beatriz, Leopoldina, Josefa, Ramona, Pantaleona y Todos los Santos, apadrinándola su hermano mayor Carlitos de Coig y Hoyos y su tía doña María del Rosario Negrao y Escolar y en representación de esta señora, que se halla ausente, en Manila, la señorita Luisa de Coig y Rebagliato. Asistieron también al acto en calidad de testigos, el Excmo. Sr. D. Miguel de Pardo y P. de Bonanza, D. Alfredo. Salvetti,  D. Carlos de Aguilera y D. Manuel Senante.

Cuando las  regeneradoras aguas cayeron sobre la cabeza la bautizada abriéndole las puertas de la Iglesia Católica, el volteo de las campanas, el estampido de la ¡pólvora y los acordes armoniosos del órgano llenaron el espacio como asociándose a la general alegría. Y en verdad que el cuadro que a la vista se ofrecía era hermoso y conmovedor;  la espléndida vegetación y los árboles seculares que a la puerta de la capilla se levantan las flores que adornaban el coronamiento y los capiteles de las columnas, y tapices que colgaban de las paredes (…) Terminada la ceremonia, a la que desde la tribuna alta de la capilla asistió también la madre, doña Encarnación, Hoyos de Coig, pasaron a felicitarla, los invitados, quienes firmaron el acta que de este acontecimiento se extendió en el álbum de la familia.

Breves por lo de deliciosos, parecieron los momentos durante. los cuales paseamos por el frondoso jardín, y a las 9 de la noche se sirvió un «lunch» tan exquisito como abundante, en la hermosa galería de la planta baja del castillo, en donde se extendía larga mesa puesta con delicado gusto.

A las once de la noche terminó tan agradable fiesta de la que, como al principio decíamos, guardarán recuerdo gratísimo y perdurable cuantos a ellos tuvieron la suerte de asistir.

Fueron éstos la baronesa de Finestrat, doña Luisa P. de Bonanza, doña Ángeles Sandoval de Salvetti, doña Cándida Martínez de León, viuda de Gómez, doña Josefa Esplá de Senante y señora de Liñán, Sres. D. Modesto Nájera, Abad de la Colegiata, D. Miguel de Pardo, don Carlos de Aguilera, D. Victorio Die, D. Miguel de Liñán y Eguizábal, Registrador de la propiedad de Novelda, Don Jacobo Gómez, D. Miguel y D. José de Pardo y D, Manuel Senante. 

Don Carlos de Coig y sus distinguidas hermanas Beatriz y Luisa hicieron los honores de la casa atendiendo con su habitual cortesía a todos los invitados. Al terminar esta breve reseña que no es sino pálido reflejo de la fiesta, reiteramos a los Sres. de Coig la más cordial enhorabuena y pedimos al Cielo que a ellos y á sus hijos los colme de bendiciones." 

En otro acto de generosidad, Carlos Coig celebra en su finca comuniones de niños de Rebolledo en 1908.

En 1895, Carlos solicitó ante el juzgado la certificación de nobleza. Más tarde unió los dos apellidos paternos, incluyendo el O’Donnell, para pasar a denominarse Carlos Coig-O’Donnell Rebagliato, aunque algunosde sus hermanos se opusieron a este cambio

No sabemos si Carlos pretendía obtener un rédito económico y social con ese refuerzo en la vinculación con la estirpe O'Donnell, pero si lo hubo, no fue suficiente para mantener en su poder esta emblemática propiedad. Finalmente el 23 de marzo de 1912, y después de un siglo en manos de la familia, la Tesorería de Hacienda anuncia en pública subasta la venta de “La Coronela”.  

Apenas veinte días después se hundiría el Titanic...

Séptima generación de propietarios.

Tras el paso de varias generaciones de Macé y Coig por la hacienda, ésta es adquirida por Fernando Alfaya Pérez, un abogado, periodista y político gallego, nacido en Redondela en 1867. Hay constancia de que Fernando se aloja en el Hotel Princesa de Alicante en mayo de 1912, probablemente viajó a Alicante, para formalizar la transacción. 

 

Fernando Alfaya se había casado un año antes, en 1911, con María Gloria Fontela Campomanes, diez años mayor que él. María Gloria era viuda de Santos Díaz Rubín, un empresario asturiano cuya familia se dedicaba al negocio del azúcar, con plantaciones en México. Aportaba dos hijas al nuevo matrimonio, María Manuela y Carmen Díaz Rubín y Fontela.

Utilizaban La Coronela (además de otras propiedades) como destino vacacional y solían acudir a ella cuando el trabajo de Fernando como funcionario de alto rango en Madrid, se lo permitía.

El hecho de no residir en Alicante, no implicaba que no estuviese comprometido en los asuntos locales, recogiendo la prensa de la época su mediación en la traída de las aguas del Alto Guadiana, que finalmente no se acabó materializando (más pugnas por el agua).

La prensa también recoge la trágica noticia del fallecimiento de Carmen Díaz Rubín y Fontela, hija mayor de María Gloria que falleció en Madrid el 4 de octubre de 1915. 

Pero no todo iban a ser malas noticias, años más tarde en 17 de julio de 1923 el Marqués de Zabalegui, Joaquín María Pérez de Rada y Gorosábel, pedía la mano de Manolita Díaz Rubín. Y se casaban un año después, noticia publicada el 8 de febrero de 1924.

 

"Boda Aristocrática

Manolita Díaz Rubín y el marqués de Zabalegui.

En las crónicas de la aristocracia Asturiana tenemos que registrar la boda de la bellísima señorita Manolita Díaz Rubín y Fontela con el joven secretario de Embajada don Joaquín Pérez de Rada y Gorozábel, marqués de Zabalegui. La novia, perteneciente a la linaje a familia asturiana de los Campomanes, es muy conocida en Asturias, porque en la casa solariega de Grado ha pasado largas temporadas.

La ceremonia nupcial se celebró con gran brillantez en Madrid, en la iglesia parroquial de San Jerónimo. El precioso templo, iluminado artísticamente, estaba adornado con valiosísimos tapices y lucía sus mejores galas. El presbiterio aparecía, cuajado de flores, y trepaban por las columnas, y se extendían por las cornisas, guirnaldas de claveles y azahares traídos de !a hermosa posesión que los señores de Alfaya tienen en Torresella (Alicante).

A los acordes de la "Marcha nupcial", de Lohengrin, entraron los novios en el templo. La novia, primorosamente ataviada, llevaba, con suprema distinción y elegancia, un soberbio traje de crespón blanco, bordado en cristal y plata, y velo guarnecido de rico encaje. Daba el brazo a la desposada su padrino y padre político, don Fernando Alfaya, secretario general del Consejo de Instrucción pública , que ostenta el uniforme de jefe superior de Administración, sobre el que se destacaban varias condecoraciones.

Llevaban la cola del traje de la novía los niños monísimos: Pilarcita Kleisér y Jóse Ignacio Fernández de la Hoz, que iban vestidos con trajes de la época fernandina.

El novio, con el uniforme del Cuerpo diplomático, daba el brazo a su madre y madrina, la marquesa, viuda de Zabalegui, que lucía elegante "toilette" de tonos  oscuros, mantilla de antiguos encajes y magníficas joyas.

Ante el altar mayor, que presidía una lindísima imagen de la Virgen, bendijo la unión el ilustre obispo de Madrid-Alcalá, doctor Eijo, que, aun no restablecido de su reciente , enfermedad, quiso dar con su asistencia al acto una prueba de su afecto a las familias de los contrayentes.

Dijo la misa de velaciones el reverendo padre don Ramón Vidagor. Durante la ceremonia, acompañados de brillante orquesta, la señorita Ana González Blanco y el señor Aguirre, de distinguidas familias de Madrid y Bilbao, que son unos verdaderos artistas, cantaron con singular maestría el "Ave María", de Gounod; la "Salve", de Luzzy, y otras composiciones.

Como testigos firmaron el acta matrimonial, por parte de la novia, su tío, don Modesto de Juan Busoda; el marqués de Jaureguízar y el catedrático de la Universidad de Salamanca don Ramón Prieto, y por parte del novio, el subsecretario de Estado don Fernando Espinosa de los Monteros, el general Bazán y don José María de Aristeguieta. Representó al juez municipal don Ignacio Corujo.

En los claustros se sirvió por el Hotel Ritz un espléndido "lunch".

Entre los invitados recordamos a la marquesa de Jaureguízar, condesa de Torrijos y señoras y señoritas de Gorozábel, Romea, Calange, Costi, Rubio, Chao, Galaimena, Zubiaurre, Lizárraga, Aristiguieta, Pérez de Rada, San Martín, Alcaide, Duanique, Uhagón, Sániz, Gallostra, Caso, Medina, Barrera, Marañón, F. Robles, Álvarez Miranda, Menéndez  Pidal, Cuevas, Fernández  Prida, Zárraga, Corujo, Fontela, Arellano, Mendoza y Oliván, entre otros muchos.

En la elegante residencia que los señores de Alfaya ocupan en la calle de Montalbán se celebró después un almuerzo de familia, al que, además del nuevo matrimonio, sus padrinos y testigos, concurrieron algunos íntimos de los recién casados. El almuerzo lo sirvió también el Hotel Ritz, con arreglo al siguiente menú:

Huevos Niçoise, Consommé de ave en taza, Darne de salmón al plato, Silla de ternera Demidoff, Patatas Lorette, Guisantes frescos a la crema, Ponlarde de Bresse a la broche, Ensalada Rachel. Helados. Pastel mil hojas. Frutas. Vinos: Cepa Rhin, Borgofia, Patermina Brut Imperial 1911. Licores.

Los novios recibieron una infinidad de valiosos regalos, entre otros un soberbio Hispano 40 HP, que los padres de la novia, regalaron al nuevo matrimonio.

Los recién casados marqueses de Zabalégui han salido para la Costá Azul, donde pasarán una temporada, y luego irán a Egipto.

A su regreso a Madrid harán su instalación en un precioso departamento de la calle de Montalbán.

 

Les deseamos las mayores felicidades en su nuevo estado, y hacemos votos por su eterna ventura."

 

Finca Torresella en 1929. Vuelo de Ruiz de Alda. Fototeca GVA.


Maria Gloria falleció en 1943 y seis años más tarde lo haría Fernando en La Torresella,  legando la finca (y el resto de sus bienes) a su única heredera e hija política, Manolita Díaz Rubín y Fontela.

  

Esquelas del matrimonio Alfaya-Fontela, fuente Archivo ABC. 

Octava generación de propietarios.

Aún se le recuerda en El Rebolledo actual a Manuela Díaz de Rubín y Fontela, de ella se decía que “tenia moltes finques” y se le atribuía erróneamente el título de “Coronela”, heredado de las anteriores propietarias, que sí eran esposas de militares. 

Joaquín, que había nacido en Muruzábal, Navarra en 1894, heredó de su padre Alberto Pérez de Rada y Calatayud el título de Marqués de Zabalegui. Fue diplomático y cónsul, accediendo al cuerpo de diplomaticos en 1920 (Diario La Correspondencia de España, 4 febrero 1920). Años después ascendió a secretario de tercera clase en la secretaría general de asuntos exteriores (Diario La Libertad, 16 de febrero de 1929). En 1936 es nombrado secretario de primera clase en la Embajada de España en Santiago de Chile, y en agosto de 1957 es ascendido a Ministro Plenipotenciario de segunda clase (BOE, 1957).  Falleció en Madrid el 22 de diciembre de 1957.

Joaquín María Perez de Rada y Gorosábel,
 Marqués de Zabalegui. Fuente Geneanet

 

Manuela y Joaquín en Egipto, 1931. Fuente Geneanet

El matrimonio tuvo tres hijos, la primera María Gloria Pérez de Rada y  Díaz Rubín, Alberto Pérez de Rada y  Díaz Rubín, IX Marqués de Zabalegui, y Francisco Javier Pérez de Rada y  Díaz Rubín.

Novena generación de propietarios.

Al parecer de los tres hijos, el que acabó heredando  "La Coronela" fue Francisco Javier, abogado, editor, historiador y genealogista que nació en Madrid en 1929.  Séptimo poseedor del título de Marqués de Jaureguízar, que había heredado de su tía y madrina Vicenta Rafaela Dominica (Dolores) Menéndez-Baizán y Calatayud, Marquesa de JaureguÍzar, poseedora del  Palacio de Ripa. 

El marqués, Francisco Javier Pérez de Rada.
Fuente: Geneanet.

Don Javier, impulsó el Museo Tabar, en Navarra. Era miembro de la Real Academia de Historia, y caballero de honor de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.

El nuevo marqués contrajo matrimonio con  Covadonga Cavanilles Navia Osorio, nieta de los marqueses de Santa Cruz de Marcenado y descendiente directa de un hermano del insigne botánico y naturalista Antonio José Cavanilles.

Covadonga Cavanilles Navia Osorio, Fuente Geneanet.

Según narra el libro de las partidas, los marqueses mantuvieron conversaciones con la administración valenciana para convertir la finca en un Museo Etonográfico, pero por el momento no parece que las conversaciones llegaran a buen puerto. En los últimos años, el Ayuntamiento de Alicante, a través del área de urbanismo, ha prestado atención a esta finca (barranco incluido), proponiendo su inclusión en el catálogo de protecciones de la ciudad de alicante.

En 2013, a la edad de 84 años, fallece Javier, el marqués, sus restos reposan  en el convento de las Madres Concepcionistas de Ponferrada, León. El título recae en su primogénita Margarita, actual Marquesa de Jaureguízar.

Fuente: Archivo ABC.

Décima generación de propietarios.

Así, tras diez generaciones, la bicentenaria propiedad de la Torresella, es ahora propiedad de los seis hermanos Pérez de Rada - Cavanilles. Hay que decir que en los últimos años se ha visto una evidente mejoría en jardines y fachadas, que han recuperado parte del esplendor del pasado. Esperemos que encuentren la forma de rentabilizar esta hacienda de casi mil tahúllas, y que esta joya del extrarradio alicantino pueda seguir contándonos sus increíbles historias. 

Reencuentro

Desde que empecé a interesarme por la historia de la finca, me atrajo la idea de grabar con Vicentina un testimonio sobre su experiencia en “La Coronela”. Parecía un reto complicado, puesto que los propietarios no residen habitualmente en la hacienda. Pero en el verano de 2016 se dieron las circunstancias propicias, dos de las propietarias Teresa y María, pasaban unos días en El Rebolledo y les propuse la visita.

Accedieron muy amablemente y nos permitieron fotografiar su almazara y  los exteriores, pudiendo apreciar de cerca que la mansión aún mantiene la imponente prestancia del pasado. Comparándola con las fotografías de 1910, se constata que en alguna reforma posterior se recortó la altura de varios de los torreones volados, dándole un aspecto más sobrio y quizá menos pretencioso.

Nos acompañaron también en una visita guiada por el interior de la mansión, pero nos pidieron cortésmente que no tomásemos imágenes, y es que para una finca asaltada más de seis veces, el recelo y la cautela son perfectamente entendibles.

Por tanto recurriré a las palabras de Lopéz y Abad para describir La Torresella por dentro: 
“Al descubrirla palmo  a palmo, la importancia de la residencia salta a la vista en todas las estancias”. “En su inmenso salón comedor, con azulejería de Talavera de la Reina y una galería de ilustres autoridades del pasado reproducidas en plumilla negra”.”En la sala de lectura, guarecida en la planta alta, con los ladrillos originales, cocidos siglos atrás y pintados a mano con motivos florales, sin que se repita ni uno”. “En la capilla, que actuó como parroquia para las gentes de El Rebolledo, con la Virgen del Carmen en el centro, la campana original en su tejado y la tumba de Fernando Alfaya, el comprador de la finca, abuelo del marqués (don Javier), bajo el suelo". 

Finca Torresella "La Coronela". 26 agosto 2016.

 

Vicentina y Roberto con las hijas del Marqués. 26 agosto 2016.

 

Casa de Servicio y acceso a la almazara.26 agosto 2016.

 

Vicentina y su hermano Fernando, jugando en La Coronela en 1950.
Foto cedida por Vicentina Sánchez.

  

Torresella, patio interior. 26 agosto 2016.

 

Torresella, carro. 26 agosto 2016.

 

Torresella, almazara. 26 agosto 2016.

 

Torresella, prensa de la almazara.26 agosto 2016.

 

Torresella, ermita. 26 agosto 2016.

 

Torresella, jardines. 26 agosto 2016.

 

Torresella. 26 agosto 2016.

 

Torresella, escudo heráldico de la familia Campomanes. 26 agosto 2016.

 

Torresella, cenador. 26 agosto 2016.

 

Escudos heráldicos del marquesado de Jaureguízar (izquierda) y familia Cavanilles (derecha). 26 agosto 2016

Me gustaría que para concluir, fuese Vicentina la que con cierta emoción contenida nos acabe contando sus recuerdos sobre “La Coronela”: 


Epílogo

Para Don Javier, por si no te llegó entonces...

Agradecimientos:

Juan Coig Díaz de Arcaute por sus
oportunas correcciones y cesión de fotos.
 
Concha Die Maculet, sin la cual esta publicación
sería más imprecisa y mucho menos interesante.
 
Vicentina, y su enciclopedia de recuerdos, espero que
esta historia te traiga sólo momentos felices en este difícil trance.

Fuentes:
  • El sorprendente reino desconocido "la magia de las Partidas Rurales de Alicante" – Lopéz Belda, I. Abad García, F.J. – Excmo. Ayto de Alicante, 2003.
  • Crónica de la muy ilustre y siempre fiel Ciudad de Alicante – Viravens y Pastor, R. 1876
  • Caballeros de la Orden de Alcántara que efectuaron sus pruebas de ingreso durante el siglo XVIII - Vicente de Cadenas y Vicent.
  • El sonido del dinero monarquía ejército y venalidad en la España del siglo XVIII - Francisco Andújar Castillo.
  • La pugna entre el Consulado de Cádiz y los jenízaros por las exportaciones a Índias, 1720-1765 - Margarita García-Maruriño Fundi.
  • Rutas y Vericuetos – El conjunto hidráulico de La Coronela. Blog.
  • Historia de la Familia Coig en España - Blog.
  • Tabar – Pérez de Rada - Página web.
  • Biblioteca Virtual de Prensa Histórica – Página web.
  • San Fernando, ayer y hoy - Blog.
  • Gentedelpuerto.com - Página Web.
  • Archivo Municipal de Alicante.
  • Geneanet.org – Página web.
  • Geni.com – Página web.
  • La voz de Alicante - Diario.
  • Semanario católico - Diario.
  • Diario de Alicante - Diario.
  • El popular - Diario.
  • El día - Diario.
  • La correspondencia de España - Diario.
  • El Debate - Diario.
  • Región - Diario.
  • Archivo Diario ABC.
Textos y fotos realizadas por Emilio Rosillo Parra
excepto las marcadas con otra fuente o autor.
Fuente: haciendo el paso

FÉLIX SÁNCHEZ COMPLETA LOS 100 KILÓMETROS DE LA TRANSILICITANA

  • Compartido por Javier Hernandez Codes
  • Categoría: El Rebolledo
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El alicantino, vecino de "El Rebolledo", Félix Sánchez completa los 100 kilómetros de la Transilicitana a sus 70 años con un tiempo de 18 horas y 24 minutos

El alicantino Félix Sánchez completa los 100 kilómetros de la Transilicitana con un tiempo de 18 horas y 24 minutos

Félix Sánchez, vecino de "El Rebolledo", acaba de terminar su tercera transilicitana.

 

Si me marco un reto lo hago


Ha realizado el Camino de Santiago en Ocho ocasiones.

El alicantino Félix Sánchez completa los 100 kilómetros de la Transilicitana con un tiempo de 18 horas y 24 minutos

Desde la web de las Partidas Rurales de Alicante te damos la enhorabuena y esperamos y deseamos que continues realizando estas gestas. Alicante Digital
Fuente: Diario información

DESFILE MOROS Y CRISTIANOS EL REBOLLEDO 2019

Refrescante desfile de Moros y Cristianos en El Rebolledo por la aparición del agua, que ha respetado el acto mas importante de las fiestas. El apretón del chaparrón ha refrescado a la multitudinaria fiesta en Rebolledo, sus vecinos, veraneantes y visitantes. Enhorabuena a la organización y a los festeros porque otro año más ha sido un éxito. A por el 2020!!

Fuente: Canal youtube Rebolledo Digital

¡AHÍ EXISTE UN VOLCÁN OCULTO!

¡AHÍ EXISTE UN VOLCÁN OCULTO!, afirman los moradores de Fontcalent.

¡Ahí existe un volcán oculto!

Aguas termales y ruidos subterráneos extraños, indicios que han creado la sospecha.

El padre Belda descubre un antiquísimo poblado y un templo en ruinas en las faldas de la sierra.

Poblado y templo Fontcalent 

Entre los firmes muros de un templo en ruinas, la perspectiva gráfica se pierde con el fondo impresionante de Fontcalent, en cuya cresta al decir de los pocos habitantes de aquel  entorno, existe un volcán oculto. La fuente –agua caliente- y los extraños ruidos subterráneos, han infundido una creencia. (Fot. HERMANOS GARCÍA)

                La noticia –noticia es-, hay que ofrecer así con una exclamación inicial que sirva de introducción para el reportaje. Pero, sin motivo de susto. Con sosiego, y tranquilamente.

                -¡Ahí existe un volcán!

Imagínese, amigo que un individuo apunta con el dedo, bien extendido  el brazo, la cresta de la sierra de Fontcalent, de donde mana un chorro de agua en ocasiones tibia, en otras, caliente, humeante, como si estuviera hirviendo.

                El padre, Belda, impenitente arqueólogo, nos ha llevado al paraje alicantino de una visión casi selenita. Por allí anda desde hace varios días, el respetado y admirado sacerdote que no pone paz en su inquieto espíritu de investigador. Persuasivo siempre comunicativo con los informadores con sus intermitentes descubrimientos, nos embarcó en la aventura de circular por caminejos complicadísimos para las frágiles ruedas de nuestra motocicleta.

                -Venga –nos dijo- y observar algo imponente.

                -Pero, padre; si Fontcalent lo conoce todo el mundo.

                Y fuimos. El padre Belda nos asegura que nadie ha dicho media palabra sobre el templo descubierto. Que nadie absolutamente nadie se ha referido al poblado antiquísimo allí existente. Es un fabuloso descubrimiento. Muros, murallas, cerámica que datada siglos, vestigios de una remota civilización. El padre Belda ha iniciado los trabajos. Solo, sin ayuda de nadie, pico en mano; jadeante sudoroso, abriendo desproporcionadamente los ojos ante la maravilla arqueológica que pisa. Anota datos, examina lo que encuentra, medita,  hace cábalas y mantiene un tono de moderada expresión cuando le preguntamos algo.

                -Si dispusiera de una brigada de hombres, aquí extraer´ñia camiones de ánforas, monedas, y otros preciosos objetos históricos. Esto es un poblado enorme… Pero por favor, seamos discretos; que no se diga nada en tanto lleguemos a demostraciones contundentes.

Dos balsas de regulares dimensiones hacen acopio del agua  que brota de una fuente cegada, porque desde el nacimiento se ha canalizado la corriente subterráneamente hasta el embalse. Al lado, unos metros más allá, una balsa en ruinas. Es la vieja la que nos puede hablar de la historia del lugar. Se cree que ya antiguamente Fontcalent fue lugar habitado precisamente por la existencia de aguas termales.

                -Me cabe la seguridad –habla uno de los colonos del contorno-,  que en la cima de la sierra existe un volcán naturalmente, tapado. Mejor dicho; que no ha llegado a irrumpir. Un volcán oculto…

Afirmase también que, en determinadas épocas del año pueden ser escuchados ruidos subterráneos extraños, y que, a más ruido el agua de la fuente brota más caliente.

                El padre Belda, en cambio, dedica su atención al quehacer arqueológico. Dios sabe dónde come, y donde descansa. Ha descubierto también un templo en ruinas, cuyos muros, resistiéndose a la acción del tiempo, se mantienen vigorosos en desafiante vigencia.

                -Ya le facilitaré algunas notas. Por favor, hoy, imposible. Solo he querido que lo viera. Que cuando le diga en su día, tenga para los trabajos periodísticos una semblanza real, porque lo ha visitado.

¡Ahí existe un volcán oculto!

Habrá que volver. Y, coronar la cima. Arriba, para escudriñar el supuesto cráter, el gran ojo de Fontcalent que todavía no ha mirado hacia el cielo.

VIDAL MASANET

Agradecimientos a Miguel Ibañez Verdú por sus conocimientos sobre la sierra Fontcalent y por la públicación del diario información del 28 de Septiembre de 1960. Sin su ayuda no podría haberse recuperado este trozo de historia y aventuras sobre la sierra Fontcalent.

Fuentes: Vidal Masanet y Alicante Vivo

EL DIA QUE VAN PLOURE GRANOTES

Miguel Ibáñez, vecino de El Rebolledo (Alicante), recuerda como sucedió este acontecimiento y extraño suceso metereológico en la entrevista realizada para À Punt ( Va passar ací). Gracias Miguel por contarnos esta curiosa historia de nuestra partida.

Vecinos de El Rebolledo relatan cómo asistieron atónitos a un extraño fenómeno meteorológico

Helena Vicente 27.05.2007 | 02:00

 Cuando lluevan ranas... y llovieron

La lluvia de ranas es un fenómeno que se conoce desde el antiguo Egipto, fundamentado en la formación de pequeños tornados que arrastran tras de sí charcas con batracios incluidos . A pesar de eso, los vecinos de El Rebolledo que lo presenciaron el pasado jueves no podían evitar pensar que se trataba de algo increíble .

Cuando lluevan ranas... y llovieron

Salieron a la calle y se quedaron sin palabras. ¿Cómo puede ser Llueven diminutas ranas del tamaño de una uña. Y no es el inicio de un cuento, sino la experiencia que vivieron vecinos de la pedanía alicantina de El Rebolledo el pasado jueves por la noche.

«No había visto nada así en mi vida. Me llamó mi nieta que había salido a la calle y me dijo "Mira cuántos bichos han caído". Yo no me lo podía creer y cuando llamé a mi hija para que viniera a verlo me trataba de loca», recuerda Esperanza, una vecina de la zona que presenció este extraño fenómeno.

En la calle podían observarse en el suelo, según el testimonio de los vecinos, miles de ranas pequeñas, todas ellas iguales entre sí, mientras veían cómo caían otras tantas.

Desde el Antiguo Egipto se conoce la existencia de este tipo de fenómeno, cuya explicación científica se basa en el hecho de que en ocasiones se forman tornados que, dependiendo de su intensidad, pueden recoger agua de charcas y a los animales que viven en ellas, en este caso, ranas, pero también puede darse con otras especies como peces, según el portal educativo Educared.

Al principio de los tiempos la explicación a estos hechos se buscaba en mitos y leyendas, pero poco a poco fueron asentándose los motivos científicos.

No obstante, quienes la vivieron la pasada semana no han dejado de encontrarle un lado increíble y fantástico, algo más parecido a una película o una novela que a la vida real. «Era un acontecimiento digno de ver», explica una vecina, que se quedó maravillada de que ocurriera algo así y que ya tiene en su historia personal una anécdota que contar que pocos pueden presumir de testimoniar.

 
Fuente: MIGUEL IBÁÑEZ, Canal YouTube Rebolledo Digital,  Información y  Canal YouTube Plumayteclado

COMIDA NAVIDAD 2018 REBOLLEDO CFS

Rebolledo CFS ha celebrado la Navidad y el fin de año 2018 futbolístico con un encuentro donde todos los jugadores de las distintas categorias participaron (senior, juvenil, cadete, infantil, alevin, benjamin y prebenjamin). Una jornada donde además se ofreció almuerzo y una paella para más de 60 jugadores, tecnicos, directivos, padres,... Para el Año Nuevo 2019 deseamos seguir creciendo futbolisticamente y aumentar el número de jugadores en todas sus categorias y especialmente en féminas: Anímate y ven a probar!!

Para el 2019 le deseamos a Rebolledo CFS un año lleno de éxitos deportivos!! Partidas Rurales


Comida Navidad 2018 Rebolledo CFS

Fuente: Partidas Rurales

FIESTAS DE HALLOWEEN 2018 EN LA PARTIDA RURAL DE REBOLLEDO

Tumbas del Rebolledo

La noche más terrorífica de Rebolledo en el 2018 tuvo lugar ayer en el campo de futbol sala del Rebolledo. Bajo una espesa niebla y un frio calahuesos visitamos el cementerio y acudimos al tétrico hospital con los facultativos más sanguinarios del planeta. Por allí deambulaban; el personaje de la matanza de Texas, zoombies, psicópatas, cirujanos maléficos, enfermeras diabólicas, enfermos sin ojos,... PASA PERO QUIZÁS NO SALGAS...


Estos son algunos de los valientes que resistieron a la noche más terrorifica-divertida de Halloween 2018 en el Rebolledo

Criaturas la noche de Halloween 2018 de Rebolledo

Fuente: Partidas Rurales

PROCESION VIRGEN DEL CARMEN. FIESTAS PATRONALES DE REBOLLEDO 2018

¡Viva la Virgen del Carmen! ¡Viva el Angel de La Guarda! gritaban los vecinos y asistentes a esta centenaria procesión de la Partida Rural del Rebolledo, donde combinan elementos perdurables en el tiempo como los alrededores de la Iglesia del Carmen (conocido desde siempre como el hondo del Rebolledo) durante el recorrido: la casa de Pepe Roselló, el cañar, la Casa de Javielet, el camino de lo Vicari, el camino de la casa de la Tia Herminia y por supuesto la vuelta a la Iglesia frente al recinto de fiestas de está partida con más de 125 años de historia. Y el otro componente más moderno como son las gentes, vecinos, parroco, asociaciones, asistentes y los niños que han realizado su primera comunión. Es muy reseñable la colaboración de las chicas que sacan al Angel de la Guarda (cada día en mucho mayor número) así como los hombres que lo hacen con la Patrona del Rebolledo (Nuestra Sra. La Virgen del Carmen). La romería acontenció de forma agradable, suave con amenaza de tormenta y refrescada por las gotas de lluvia en varios momentos. Y concluyó de forma solemne con la entrada de las dos imagenes bajo el acompañamiento final de una inesperada pero muy deseable y añorada traca final. ¡Viva el Rebolledo! y hasta el año que viene!!!
Fuente: Canal YouTube Rebolledo Digital

FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS EL REBOLLEDO 2018

Emotivo acto de desfile de Moros y Cristianos donde se cumple el 20 aniversario. En el desfile había de todo lo más representativo de las fiestas de las Partida Rurales de Alicante y del Rebolledo: rocieras, bandoleros, pacos y cerrando el desfile la Reina y Damas de las fiestas.

Representantes Rocieras Partidas Rurales

Despues del desfile se celebra la cena de Moros y Cristianos en el Casal de fiestas. A las 00:30 Grán Verbena con la orquesta Jamaica. Hasta que el cuerpo aguante!!

20 aniversario

Durante el domingo 1 de Julio del 2018 el programa de actos será el siguiente:

  • 9:00 Despertá y Pascalles
  • 11:00 Almuerzo festero
  • 12:00 La gran banya
  • 14:30 Comida de Hermandad
  • 11:00 Retreta, fiesta de disfraces y entrega de premios.
Fuente: Partidas Rurales

SENDA DEL POETA 2018

La Senda del Poeta es un itinerario cultural, turístico y medioambiental basado en la vida y obra del poeta Miguel Hernández. Año tras año, desde 1998, se celebra en un fin de semana cercano a la muerte del poeta, el 28 de marzo de 1942, con el fin de reunir a personas de todas las edades y compartir, entre versos, cantos y tertulias, aquellos lugares que fueron importantes para el poeta.
Firma Miguel Hernández
“Conozco bien los caminos conozco los caminantes del mar, del fuego, del sueño, de la tierra, de los aires...” (Miguel Hernández)
Fuente: Wikiloc, Wikipedia y Partidas Rurales

25 ANIVERSARIO MOROS Y CRISTIANOS REBOLLEDO

Bajo una situación geográfica, de fondo o tapiz la Sierra Fontcalent y una noche inmejorable trás las lluvias se celebró el 25 Aniversario de los Moros y Cristianos de la Partida de Rebolledo con la multitudinaria y colorida entrada de comparsas acompañadas de las bandas musicales,... ha sido un evento fenomenal que ha transcurrido a lo largo del Paseig Major, antigua carretera de Madrid-Alicante.

Fuentes: Canal YouTube Rebolledo Digital

EL PINO PIÑONERO DE LO SENSI

  • Compartido por Javier Hernandez Codes
  • Categoría: El Rebolledo
  • Visto: 1770

Película sobre el pino piñonero con más de 100 años. Posee unas dimensiones de más de 20 metros de copa y un tronco de más de 1 metro de diámetro... Se puede ver perfectamente por su grandiosidad al paso por el camino del Fardacho, cerca del nucleo de casas de los vecino de El Carmen. Incluso atravesando unos bancales puede uno sentarse sobre su inmensa sobra de 22 metros.
Localización: Mapa Partida El Rebolledo
Fuente: Javier Hernández

VI VOLTA A PEU ALREDEDOR DE LA SIERRA FONTCALENT

Película sobre los momentos, localizaciónes y videos realizados durante la VI Volta a la Fontcalent. Dar la enhorabuena a la Asociación del Rebolledo y en especial al biólogo Emilio Rosillo experimentadisimo conocedor de las Partidas Rurales de Alicante que nos condujo por los senderos y con sus explicaciones pasamos un rato, como todo los años, inolvidables.
Fuente: Canal YouTube Rebolledo Digital

HALLOWEEN 2015 EN LAS PARTIDAS RURALES

Cada año está más arraigada esta fiesta de origen anglosajón en nuestras Partidas Rurales.
"Halloween (contracción de All Hallows' Eve, 'Víspera de Todos los Santos'), también conocido como Noche de Brujas o Día de Brujas, es una fiesta moderna resultado del sincretismo originado por la cristianización de las fiestas del fin de verano de origen celta. Se celebra internacionalmente en la noche del 31 de octubre, sobre todo en países anglosajones como Canadá, Estados Unidos, Irlanda o Reino Unido, y, en menor medida, en otros lugares como España y Latinoamérica. A pesar de pertenecer al mundo anglosajón, en Australia y Nueva Zelandano se observa esta costumbre tanto como en los demás países".Wikipedia
  • En el Rebolledo se celebra por los niños, el viernes, al salir de la escuela se disfrazan con ayuda de sus padres-que traen caramelos-para que puedan decir la típica frase de "truco o trato". Cada año la plaza José Antonio Torá es más concurrida y los disfraces más conseguidos.

Niños terroríficos del Rebolledo

Niños y niñas terroríficos en la plaza Torá

  • En la Partida Rural de La Alcoraya este es el cartel para halloween:

Fiesta Halloween 2015 Alcoraya

  • En la Partida de Santa Anna:

Halloween 2015 en Santa Anna

  • En Montecid (Partida Garroferos):

Halloween en Montecid (Garroferos)

Todavía hay muchas más partidas que celebran ya su particular halloween. A todas las Partidas Rurales les deseamos una feliz noche de Difuntos y si quereis difundir vuestro cartel de fiesta poner vuestro comentario junto al cartel y lo incluiremos en este mismo artículo.
Buenas noches y ¡felices terroríficos sueños!

EL CAMALEÓN CONQUISTA LAS PARTIDAS

Los biólogos calculan una población de varios centenares de ejemplares en las pedanías alicantinas, en expansión desde hace diez años La mayoría vive en árboles de fincas privadas, lo que dificulta el estudio de la magnitud real de la coloniaJ. Hernández

El biólogo Emilio Rosilio con un camaleón de los que han colonizado los árboles" title="El biólogo Emilio Rosilio con un camaleón de los que han colonizado los árboles«A la gente les hace gracia, quizá porque cambian de color, aunque en realidad son reptiles. No les importa que estén en su propiedad», explica el biólogo Emilio Rosillo, que está estudiando la implantación del camaleón común en la provincia tras recoger los testimonios de numerosas personas ligadas al mundo rural o que viven en casas de campo y urbanizaciones de chalés, sobre todo en las pedanías de Alicante, que hace ya diez años empezaron a detectar la presencia de ejemplares de esta especie protegida porque estaba en peligro de extinción en lugares como El Rebolledo, La Alcoraya, Cañada o Fontcalent.
Los camaleones han colonizado el arbolado ya que cada individuo adulto elige uno para vivir, por lo que los vecinos de las partidas se han acostumbrado a verlos en sus frutales, olivares y pinos. También han hallado alguno ahogado en la piscina o atropellados en la carretera, como un ejemplar que apareció en el entorno rural de Sant Joan d´Alacant. Aún así, se calcula que solo sufren un 10% de atropellos, por lo que, según este biólogo alicantino, no es un factor que cause estragos en una especie muy territorial que solo baja al suelo para criar y de noche.
Rosillo, que ha publicado los resultados de su investigación en la revista de la Asociación de Amigos de los Humedales del Sur, calcula que la colonia de camaleones comunes en las pedanías alicantinas alcanza ya varios centenares de individuos, y están en expansión porque el clima les favorece y tienen una tasa de reproducción muy alta. «No se sabe muy bien cómo han llegado hasta aquí. Tienen un gran poder colonizador y lo que hace diez años parecía algún individuo escapado de un terrario ahora es una población asentada que no deja de crecer».
Además, explicó que el origen puede estar en individuos que llegaron a la provincia traídos como mascotas desde Marruecos (son originarios de África), donde los ofrecen por la calle pese a estar prohibido, a los que soltaron o se escaparon. También pueden proceder de Andalucía, donde hay una población importante, en libertad. Asimismo, en San Pedro del Pinatar, Murcia, existe una de las colonias mejor conservadas.
Estos reptiles son también auténticos controladores de plagas naturales, ya que comen insectos en movimiento, de ahí que duren poco en cautividad, una de las principales amenazas de la especie. «La gente no lo sabe y por desconocimiento mueren de hambre ya que tendrían que ir a cazarles grillos. También es malo el exceso de calor de los terrarios».
El hecho de que hayan colonizado parcelas de propiedades privadas dificulta la realización de un estudio científico sobre esta colonia, que también se ha detectado en la pedanía ilicitana de Balsares. Además del camaleón común, no se descarta que haya por los campos alicantinos camaleones del Yemen o cornudos, que se vendían en tiendas como mascotas.

Publicado por: J. Hernández
Fuente: Diario Información

DENOMINACION DE VARIAS VIAS DE LA PARTIDA REBOLLEDO

Caminos del Rebolledo

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Alicante tiene previsto aprobar el martes 12 de mayo la denominación de varias vías sitas en la partida de Rebolledo, de acuerdo a peticiones vecinales. Así, a partir de ese día serán oficiales las siguientes denominaciones:

  1. Camino Altura/Camí de l’Altura
  2. Camino Alegría/Camí de l’Alegría
  3. Camino Atalaya/Camí de la Talaia
  4. Camino Vicario/Camí del Vicari
  5. Camino Casa Herminia/Camí da la Casa Herminia
  6. Camino Guillemet(Camí de Guillemet)
  7. Camino Roquero/Camí Roquer

Nota: Hace 6 meses se ubicaron nuevas calles. 

Fuente: Mi Ciudad

EL REBOLLEDO EN LA HISTORIA

Pepe MarcNos revela el Diccionario de la Real Academia que "rebolledo" es el lugar "poblado por rebollos". Y, como usted, al igual que yo, no sabrá (a no ser que sea un afamado botánico), el "rebollo" es una variedad mediterránea del Roble.
Quercus pyrenaica Willd...para aquellos que sepan latín.
En verdad, es la mejor definición descriptiva que podemos hacer de esta sencilla y querida partida de Alicante.
Lugar de robles.
Rebolledo tenía a enero de 2005 más de 1000 habitantes, de los que 700 vivían en el núcleo de la población y el resto en domicilios diseminados por sus sierras.
Esta partida se situa a unos 10 km de la capital. Con una superficie de 12 km. cuadrados, es la vía de acceso natural a la ciudad desde el Bajo Vinalopó y la meseta, pero también es el punto de enlace con Elche.
Su origen se remonta al deseo de habitar los alrededores de las antiguas sendas que unían ambas ciudades: Alicante y Elche. Quizás por ello se le atribuía antaño el nombre de PUERTA DE ALICANTE.
El Rebolledo se sitúa entre la Vallonga (al sur) y el Bacarot (al este); entre la Alcoraya (al norte) y Casas de Alenda (al oeste). Junto a la Sierra de Tabayá encaja su territorio, a 155 metros de altura sobre el nivel del mar y entre las vecinas sierras de San Pascual y Fontcalent.
Aunque pertenece a Alicante, el Rebolledo se estira hasta alcanzar Santana (en Elche) y Monforte del Cid. Junto con La Alcoraya y la Sierra de Fontcalent, el Rebolledo está clasificado y englobado dentro del listado de Unidades Ambientales Homogéneas de Alicante. Entre sus hitos de interés están las antiguas escuelas, la ermita y la finca Torresella,
antigua torre defensiva, almazara y aljibe árabe.
Para referirse a los orígenes e historia de la partida, tenemos que fijarnos en las palabras de López Belda y Abad García, cuando se refieren a la Familia Hinojosa, un formidable señorío que también poseía tierras en Calpe, Benissa, Altea y Teulada, y cuyos descendientes fueron alcaides del Castillo de Santa Bárbara desde 1470.
¡Espléndido patrimonio el de esta noble familia!
En cuanto a sus fiestas, el Rebolledo celebra la Vírgen del Rocío la última semana de abril; los Moros y Cristianos (con 6 comparsas) a primeros de julio; y la Vírgen del Cármen el día 16.
Para no aburrirse.

Fuente: Alicante Vivo

DE AQUELLAS VACAS VINIERON ESTAS LECHES: LAS VAQUERIAS Y CABRERIAS

De ellas practicamente no queda nada, a excepción de los vagos recuerdos, practicamente olvidados, que nos contaban nuestros padres y abuelos. Eran las granjas, vaquerías o cabrerías, masias o almacenes tradicionales a los que nuestros antepasados iban con mucha frecuencia a recoger, por regla general, huevos, pollos, conejos o leche.

Quizá alguien aún conserve las antiguas botellas de cristal utilizadas para tales efectos, las enormes y metalizadas jarras o, simplemente, los cestos de mimbre en los que se introducían cuidadosamente los enormes (y caseros) huevos. Pero poco más. Del resto, como de otras muchas cosas, hemos preferido olvidarlo o esconderlo en lo más profundo de nuestra historia.

Sin embargo, Alicante siempre ocupó un puesto preponderante en la producción tradicional de leche, preocupando y mucho al Gobierno la situación de las vaquerías por ser una de las riquezas más grandes del litoral levantino. No en vano, nuestra ciudad estaba plagada de estos centros hasta hace relativamente poco tiempo, aunque ya casi nadie se acuerde de ellos. Sí; hubo un tiempo en que nuestros hijos no abrían un cartón de leche industrial para prepararse sus desayunos o meriendas. Por el contrario, habrían aquellas neveras arcaicas, cuyo mecanismo principal eran los enormes bloques de hielo, para beber directamente del recipiente la leche más fresca (y sabrosa) que se podía tomar en aquellos años.

Ahora, gracias a la "Revista Mundo Ilustrado", Año X, Num. 77, del mes de Junio de 1934, que milagrosamente ha caído en nuestras manos, podemos recordar, aunque sea a través de desvencijadas y turbias fotografías, cómo era aquel "otro" Alicante; el Alicante que vivieron nuestros abuelos y del que no tenemos constancia alguna.

¡Que aproveche!         
        

 
Vaquería de Vicente Acame Sirvent (Av. Novelda, 91)

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ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

El Rebolledo, comúnmente llamado “Rebolledo”, es una pedanía de la ciudad de Alicante localizada a unos 13 kms. del centro urbano y situada a un lado de la autovía A-31 que se dirige a Madrid.

El núcleo de El Rebolledo, ya es citado en 1795 junto con las demás partidas rurales de Alicante (*), no obstante, para encontrar los orígenes del topónimo hemos de retroceder varios siglos y tomar como referencia a una familia, seguramente venida de algún lugar de la Meseta o del norte. En el siglo XV, Rodrigo de Rebolledo recibió de Juan II de Aragón un inmenso señorío en el Reino de Valencia que acaparaba numerosos municipios de la actual provincia de Alicante. Los sucesores de Rebolledo desempeñaron el cargo de alcaides del castillo de Santa Bárbara a mediados del citado siglo. El primero fue Alfons de Rebolledo que a su muerte, dado que su hijo era menor de edad, delegó el mando en su esposa Na Violant de Rebolledo y su hermano Ferrán de Rebolledo.

Na Violant es el personaje que explica el origen del nombre de la pedanía. Su apellido primigenio era Rotlà, descendiente por parte materna de la familia Borgunyó, poseedores de numerosas tierras en el término de Alicante, localizadas en el Pla de la Vallonga y al oeste (actual Rebolledo). Na Violant y sus descendientes se afianzarían como señores de estas pedanías.

La familia que nos ocupa y que daría nombre a la pedanía, poseía además casas de recreo en la partida, entre ellas El Carmen, cerca del barranco, y La Coronela, emplazada entre el barranco y la autovía. La Coronela, tras estar regida por el general O'Donnell, pasó a pertenecer a Don Carlos Coig, familia que poseyó la residencia desde la década de 1870 hasta su adquisición por los predecesores de los actuales dueños.

Los señores de Coig, disponían en la Finca La Coronela de una ermita con la advocación de Nuestra Señora la Virgen del Carmen, existiendo referencias que la hacen dependiente de la concatedral de San Nicolás. Esta sería la única ermita en El Rebolledo que mantendría su aspecto original hasta los años 1983-1984, en que los propios vecinos acometieron las obras de la actual ermita. (**)

De planta rectangular, nave única y cubierta a dos aguas, el acceso se antecede de un pequeño exonártex de perfil cóncavo. Adosado a su lado derecho, se encuentra el campanario y una cruz de hierro con elementos tubulares.

 

(*) Antonio Josef Cavanilles. Observaciones sobre el Reyno de Valencia.

(**) Noelia Tari Hernández. El Rebolledo, un antes y un después.

 

 

Desfile Reina y Damas frente Ermita

Damas y Reina de las Fiestas de El Rebolledo. Detrás la antigua ermita. Noelia Tari Hernández, s/f.

 

Vista desde recinto de fiestas de la Ermita

 

  

Fachada de la Ermita

Publicado por: Manolo Serrano

Fuente: Manuserran

CAMINO EL FARDACHO

Cartel Camino del Fardacho

Al final del Paseo Mayor y después del Restaurante El Francés continua un camino que da acceso a la izquierda a más calles del Rebolledo y a la Urbanización MonteCid y a la derecha, atravesando el paso de la autovía, a la derecha el Camino del Fardacho y dirección La Alcoraya, y a la izquierda del paso el camino de acceso a la Finca La Coronela, El Desierto y La Alcoraya a su paso por la Partida de Garroferos.

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BARRANCO DEL INFIERNO

En esta ocasión la ruta es un paseo por un barranco que nace en la Serra de l’Alcoraia y termina en la pedanía perteneciente al municipio de Alicante llamada el Rebolledo.

No sé porque tiene el tétrico nombre del Barranc de l’Infern, repetido en otros barrancos de la provincia, si en su desarrollo no existe nada que invite a ponerle esa denominación, más bien lo contrario, ya que es muy fácil y agradable de recorrer, teniendo en cuenta que se encuentra en una zona bastante árida.

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Mapa ruta nº 49 Barranc de l'Infern (Rebolledo)

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Descripción de la ruta

Tras dejar el coche en el Rebolledo, hay que cruzar la autovía por un paso inferior y seguir la carretera que se dirige hacia l’Alcoraia. Esta llamativa y gran arboleda es el fondo del barranco.

Al entrar en ella, se descubre la senda que corre por el fondo del barranco.

Según la época del año y las lluvias acaecidas en la zona, se puede encontrar más o menos inundado.

Tras pasar un pequeño acueducto, la senda se desvía a la izquierda y sale del barranco.

Luego se discurre por este canal que corre paralelo al barranco durante un tramo.

En este punto, que es la entrada del canal, se construyó una pequeña presa para aprovechar las posibles avenidas de agua.

Aunque parezca totalmente seco, el barranco lleva agua por su fondo, como se verá más adelante.

Después de unas curvas cerradas, se descubre que el seco barranco se ha convertido en un pequeño riachuelo.


El agua aparece de repente del fondo del barranco, unos metros antes de cruzar bajo esta carretera.

Se sigue caminando por un fondo seco, pero la abundante vegetación puede ser indicativo de la existencia de un pequeño caudal de agua subterránea.

 

Se prosigue sin ninguna dificultad.

Un tramo más adelante se descubre otro pequeño afloramiento de agua.

A medida que se aproxima el principio del barranco, este se estrecha y se descubren pasadizos rocosos muy interesantes.

A los pies de este salto se encuentra una pequeña poza con agua, en esta ocasión no estoy seguro si se trata de un nacimiento o de agua acumulada de la lluvia.

Este Barranc de l’Infern nace en la pequeña Serra de l’Alcoraia, al Sur de las más elevadas Serra de San Pascual y Serra de les Águilas.

Ahora se recorre en dirección contraria y se ven estas extraordinarias formaciones rocosas desde otra perspectiva.

La mayor parte del barranco discurre acompañado de la presencia de pinos.

Otra perspectiva de la poza.

Si al llegar a la carretera, en lugar de pasarla por debajo se hace por arriba, se ve más claramente como el agua aparece espontáneamente del fondo.
Este punto es también el lugar por el que muchos ciclistas se adentran en el barranco.

Varias decenas de metros más adelante el agua vuelve a desaparecer.

En un lateral del barranco hay un profundo pozo, pero extrañamente se ve seco.

Cuando se llega al acueducto aparece de nuevo el agua.

Vista del barranco desde lo alto del acueducto.


En esta ocasión la presencia de agua es abundante, incluso cerca del final de la ruta.
 
LOCALIZACION: GOOGLE
FUENTE: GEOELX

EL CONJUNTO HIDRÁULICO DE LA CORONELA


En la Finca Torresella o Coronela como es mas conocida en la actualidad, hay un pequeño pero interesante conjunto hidráulico destinado al abastecimiento de dicha Hacienda.

Finca Torresella o Coronela

Esta espléndida finca perteneció a D. Carlos Coig, mencionado por el historiador Viravens en su crónica sobre la ciudad de Alicante, D. Fernando Alfaya, Dña Maria Manuela Díaz Rubín y Fontela perteneciente a la linajuda asturiana de los Campomanes y a los Marqueses de Jaureguizar Dña Covadonga Cavanilles y de Navia Osorio y Francisco Javier Perez de Rada y Díaz de Rubín.
El casón tiene una almazara, una ermita, un antiguo aljibe posiblemente de origen árabe y dos grandes balsas frente al inmueble en un bosque de pinos y olmos.

Antes de continuar, este imponente caserón y sus alrededores merecen que se le dediquen unas líneas para describir su interior y algunos acontecimientos que hubieron en él a comienzos del siglo XX.
En esos años los propietarios eran D. Carlos Coig O'Donell Mace y su esposa Dña Encarnación Hoyos Escobar.
En su interior se celebraba la función religiosa nocturna de la Fiesta de las Espigas para que "Dios bendiga los campos y sus frutos simbolizados por las espigas de donde procede el pan, base del sustento material de hombre", y otros actos vinculados con la religiosidad como por ejemplo, la toma de la primera comunión de los niños del Rebolledo, donde acudían personas de las partidas colindantes.
Ceremonia que se celebraba en la capilla de la finca y donde acto seguido se procesionaba la imagen por los jardines.

El Semanario Católico describe la fiesta de San Pedro celebrada el 29 de Junio de 1899:

"Galantemente invitados por los Sres de Coig tuvimos el gusto de asistir el día 29 del pasado Junio, festividad de San Pedro, a la preciosa finca  que en el partido rural de El Rebolledo poseen dichos señores.
En Torresella nombre de la referida finca, disfrutamos grandes ratos contemplando el magnífico golpe de vista de su casa-castillo, construcción almenada en todo su perímetro, con bellos torreones volados de un gusto magestuoso, teniendo por remate una altísima torre donde campa enhiesta la heráldica bandera de las casas de los Coig y los Hoyos; y desde donde se vislumbra todo el inmenso campo de tan vasta posesión.
Sus bellísimos jardines, sus seculares pinares, sus fuentes que alimentan los grandes caudales de agua con que Torresella se riega, forman un conjunto encantador que justamente había de llamarnos la atención en un campo donde se destaca Torresella como oasis en el desierto.
Los señores de Coig que a su amabilidad y títulos prestigiosos unen el no menos honroso de la piedad religiosa, celebraron el día de San Pedro con una misa cantada en su bello oratorio particular, la preciosa perla de Torresella como nosotros la llamamos, donde colocada en su camarín esta su patrona la venerada Virgen de Tómalo..."

La Voz de Alicante narra la celebración de 1905 del siguiente modo:

"Entre las seis y las siete de la tarde del sábado, marcharon en varios coches a Torresella los Adoradores de esta ciudad en número de unos ochenta... La llegada a la finca fué de magíca sorpresa. Sus alameda y jardines lucían multitud de banderolas, escudos y gallardetes combinados con el mejor gusto. En una de sus entradas por donde había de pasar la procesión se levantó un precioso arco formado de espigas y rosas de diferentes colores...A las diez en punto marcharon todos los adoradores en correcta procesión a la Capilla, entonando el Sacris Solemnis... El Tedeum y el Benedictum cantado solemnísimamente por todos los Adoradores, fueron de efecto indescriptible. A las doce se rezó el Trisagio, cantándolo la Capilla de la Adoración... Terminada la misa se organizó la procesión que recorrió gran parte de la finca y de los jardines; dándose la bendición a los campos en tres distintos puntos, en uno de los cuales, ante una gruta preciosa en que se dá culto a la Virgen de Lourdes, se cantó otro motete... En el solemnísimo momento de la bendición final cantó un sentido y delicado O Salutaris hostia, la señorita Beatriz de Coig, hermana de D. Carlos, acompañándole este a flauta y á armonium el Sr Quilis frente a la Virgen del Rosario, patrona y titular de la Capilla, cuya imagen se venera en lugar preferente..."

Durante la guerra civil española está hacienda sirvió como refugio de niños invidentes contra los ataques antiaéreos.

Los dos párrafos anteriores sirven para darnos una idea de la importancia y el esplendor de la finca en aquellos años.
En la actualidad aunque su aspecto es imponente, sus alrededores y los muros que circundan la propiedad no reflejan la suntuosidad del pasado.

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Una finca y una extensión de cultivos de grandes dimensiones debe estar alimentada de un caudal de aguas importante.
En la parte occidental de la casa hay un pozo con una molineta cuyos caudales se embalsaban en un depósito. Desde aquí se conducía el agua hacia la casa por medio de una tubería aún visible en algunos tramos.
Situada a 760 metros de la casona esta ubicada en el lecho del barranco, ocupando su cauce, la "presa de la Coronela".
La construcción es un dique levantado con grandes sillares de 8,10 metros de ancho. Su función era retener aguas de arroyada y desviarlas por una gran boquera en su margen derecha, hacia los bancales de la finca, hoy plantados de naranjos.

Presa de la Coronela

La boquera tiene una anchura en origen de 3,40 metros y continúa abandonando la rambla separada de ésta por un pretil en todo su recorrido.
En uno de sus lados se observa un ranura para ubicar una compuerta.

Boquera

El dique y la boquera cumplirían además la función de proteger el nacimiento y conducción de aguas de la finca que nos ocupa.
A siete metros de la pared, en la vertiente derecha del barranco, esta situada la "Fuente de la Canaleta".
Las aguas salen al exterior mediante una mina o alcavón y son encauzadas bajo el lecho de la rambla hacia su vertiente izquierda.


Se accede a la fuente por un arco de ladrillos de medio punto. En su interior hay una galería abovedada de una altura de 3 metros y de una longitud de 7,50 metros.
En ese punto comienza el alcavón. En la actualidad aflora agua al exterior. La falta de mantenimiento de la mina ha originado el acumulamiento de lodos y estancamiento del agua en la bocamina.


Sobre el caudal aflorado del manantial podemos saber que en el año 1944 la cantidad estimada era de dos litros y medio por segundo según la valoración del entonces alcalde pedáneo D. Vicente Toledo.
En el proyecto y clasificación de vías pecuarias de Alicante indica en este punto la existencia de un abrevadero público.

Las aguas de la mina continúan por el margen izquierdo del barranco durante 184 metros, para pasar al otro lado de la rambla por un acueducto, reanudando su recorrido durante 240 metros mas hacia una balsa.

Acueducto aguas arriba

Frente al acueducto hay una caseta y un pozo con restos de tuberías y maquinaria para elevar agua.

El acueducto de un solo arco tiene unas medidas de 5 metros de luz y 2,60 metros de flecha.

Acueducto aguas abajo
Balsa

Entre el nacimiento y el acueducto hay dos pequeños saltos de agua y zonas pantanosas con carrizo. En uno de estos saltos se advierte una oquedad en la pared semi tapada por unas cañas.
En su interior se pueden ver dos pequeñas galerías en forma de "Y" naturales, pero donde se observa la acción de la mano del hombre.
A escasos metros de la entrada hay ubicados dos pequeños muretes cortándolas transversalmente.
En los dos túneles corren dos pequeños hilillos de agua, contribuyendo al llenado de la poza que hay en el exterior.



Afloramientos de agua en el barranco
No hay restos de tuberías ni canalizaciones para conducir estas aguas, así que, con toda probabilidad sirvieran en el pasado para abrevar el ganado.
Las aguas continúan por el barranco formando un pequeño riachuelo, cruzando el camino del Fardatxo finalizando en un área pantanosa donde crece un cañaveral.


Fuentes Consultadas

- Diario el Semanario Católico (19/06/1899)
- Diario la Voz de Alicante (26/16/1905)
- Archivo Municipal de Alicante
 
LOCALIZACIÓN: GOOGLE

EL REBOLLEDO, UNA MIRADA AL PASADO

Familia Lo de Asensi

 

La Asociación de Vecinos “Amigos de Fontcalent” tiene el placer de presentarles “El Rebolledo, una mirada al pasado”, una recopilación de la memoria histórica de esta pedanía alicantina, a partir de las fotografías y recuerdos de sus vecinos.

               En cajas de hojalata y madera, en vestustos álbumes o enmarcadas en un lugar preferencial de la casa, las fotos antiguas son el hilo conductor de la historia de nuestras familias. A menudo el único nexo que nos une con nuestras raíces, nos dan identidad y nos recuerdan de dónde venimos.

               Estos documentos cobran más importancia si cabe porque están tomadas cuando apenas se hacían fotos y éstas solían recoger algún hecho importante. Suponen por tanto pequeños tesoros dignos de conservar, que van perdiendo valor al mismo tiempo que dejamos de recordar su lugares y gentes.

               Durante seis meses esta AVV ha estado escarbando entre los recuerdos de toda la partida para tratar de conservar toda esta memoria colectiva, que ahora os ofrecemos en forma de exposición fotográfica. Esperamos evocar los recuerdos de los más mayores y descubrir a los más pequeños el largo camino recorrido hasta hoy.

¡Pasen y Vean!

 

 

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